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Ver la versión completa : Esperando el bus



nico-las
03-06-2009, 16:38
EL AMANECER CALUROSO

Era una mañana azul, tibia que prometía ser calurosa.
Miró su reloj, se lo había regalado su mamá, Casio algo…
Noviembre lo abrazaba, en la zona central de Chile, mas específicamente en Santiago.
Sus labios estaban secos, pensó que era porque estaba nervioso. Alguna vez leyó eso ¿o era el cigarro?
En estos profundos pensamientos y donde podría comprar una pila para su mp3 fueron interrumpidos por la llegada del bus.
Era un bus blanco con líneas verdes del “transantiago”, era de los nuevos, no de los antiguos “enchulados”, mientras se acercaba recordó a su padre, antiguo chofer de las micros antes, que incluso fueran amarillas, casi le era posible ver cuando de pequeño jugaba a ser Spider-Man en el bus y andaba colgado de los maleteros.
Subió al bus y deslizó la tarjeta BIP, una cosa azul que parecía tarjeta de crédito pero más ordinaria.

-El validador dice que no tiene para el pasaje caballero- dijo el chofer en una cabina de algún plástico ultrhiperrecontratecnologizado que lo protegía de los ladrones.
-¿Cómo?- Dijo Nicolás con la cara roja de vergüenza
-Que no tiene plata caballero- replicó el chofer
-Ha…emmmm…ya po….gracias- dijo Nicolás y se bajó

Cuando el bus siguió su marcha Nicolas se preguntó ¿y porqué le di las gracias al chofer? ¿Darle las gracias por pasar una vergüenza, como tan tonto Nico? dijo para sus adentros.
Buscó en el bolsillo las monedas de $ 100 y encontró una de las nuevas, esas amarillas chicas que a veces se confunden con las $ 500.
-hay que ser harto gil para hacer monedas iguales dijo Nicolas-
Llegó a un local, bazar, emporio, boliche, no sabía como llamarlo, sonó una campanita que anunciaba que había cruzado el umbral de la puerta.
Lo salió a recibir una mujer como de 35 años, despeinada, media enojada y en bata, con unas zapatillas de levantar con forma del Oso Yogui. ¿Sabría hana - barbera que en el fondo del mundo vendían pantuflas del Oso Yogui?, bueno daba lo mismo
¿Qué quiere joven? “Joven”, esa palabra desconcertó a Nicolás, ¿era joven como decía la señora o caballero como le había dicho el chofer?, para bien o para mal Nicolás estaba en esa edad en que no era ni “muchachon” ni tampoco un “hombrón” (extrañas palabras que ocupaba su abuela para definir adolescente y hombre maduro)
En ese mismo rato decidió que no estaba para guevadas filosofales y para si mismo Nicolás se declaró simplemente “chileno”.

-Déme un pila AAA y pastillas de menta por favor-

La señora rápidamente le pasó las pastillas pero para las pilas tuvo que estirarse.
En ese momento Nicolás se dio cuenta que aquella comerciante tenía excelente figura, aunque no podría hablar de la cara porque la verdad no se fijó en eso, es decir en jerga masculina la señora tenía “buen cuero” o estaba “para frito”.
Sólo pudo adivinar como eran sus piernas, ya que la bata era larga y se las tapaba
-maldita bata- pensó.
Quiso Nicolás dárselas de detective y ver si aquella mujer estaba casada; se acordó que las mujeres casadas llevaban anillo pero lamentablemente la comerciante parecía Mr. T de Los Magníficos o narcotraficante, en cada dedo un anillo.

-A lo mejor convive- pensó Nicolás. Por eso esta enojada, estaba en lo mejor con la pareja y yo vine a molestar-

La mujer le entrego una pila de nombre chino parecido al de marca, “Sonyia”, pero a Nicolás no le importó, con que durara el día bastaba.
Quiso comprar cigarros, pero eran muy caros, su escasa fortuna no se lo permitía.
Rápidamente se acordó de aquella picada que conocía en donde podía comprar cigarros por la mitad de precio, esos que venían de Birmania, Borneo, daba lo mismo, ya que el tema era fumar.
La mujer se despidió amablemente, a lo mejor porque se había dado cuenta que Nicolás la estaba mirando… alguien dijo por ahí que a todas las mujeres les gustan que las miren.
Con su pila nueva, pastillas de menta y sin cigarros Nicolás avanzó seguro al paradero, hoy era su día de suerte, hoy de una vez por todas debía pasar.
Se sintió grande, poderoso, invencible, en su cabeza resonaba la canción “resistiré”, nada podía derrumbarlo, era un hombre y con los hombres no se juega mierda, era dueño del mundo y de su vida.
Todos estos pensamientos de grandeza y entereza se esfumaron, cuando recordó que no había recargado la tarjeta BIP. El todopoderoso había caído nuevamente en las tierras del olvido y salió corriendo a cargar la tarjeta antes que pasara el otro bus.

Rach
09-08-2009, 21:14
Faaa es muy buena la verdad me gustó mucho gracias por compartir :)

nico-las
27-08-2009, 09:11
Gracias a ti, espero que otros lo lean