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Ver la versión completa : Un ángel en mi apartamento



Thor_Maltese
12-06-2009, 18:02
Lo he pensado mucho en colocar esta historia aqui. Primero por que es romantica con un final feliz. Aparte deeso que creo que mi estilo no es del agrado de muchos :dimequeyasalio: pero en fin aqui les dejo el primer capitulo de esta historia


1
Esta historia comenzó de esta forma.
Estaba desayunando cuando sonó el timbre de mi apartamento, era María mi jefa, buscándome. Interrumpirme mientras como, es algo que detesto. Y allí estaba.
-Buenos días Julián. Me vi en la obligación de venir debido a que no has ido al trabajo. Todo lo que tenemos de tu trabajo lo envías por correo electrónico ¿Pasa algo?
Me preguntó al verme a la cara, con la puerta en la mano.
-No pasa nada jefa. Tengo unas cosas nuevas aquí en mi casa que merece mucha de mi atención. Usted misma lo dijo cuando abrimos la editorial. “Si no pueden entregar personalmente su material, usen el correo electrónico”
Le respondí con desgano.
-La revista saldrá para dentro de un mes. Espero verte en el bautizo de la misma.
Apuntó mi jefa para luego irse.
Desde que llegaste a mi vida, Ángela, todo ha cambiado. Cerraste un capítulo de mi vida esa noche que el destino nos unió. Por eso no puedo dejar que te vayas de mi, hiciste que tomara en serio muchas cosas de esta vida.
-¿Quién era? No creo que fuese alguien agradable para que cambiase tu cara de esa forma.
Me preguntaste.
Tomé asiento y respire profundamente.
-Era mi jefa, pero la del otro trabajo. De verdad no sé que le ocurre esta vez.
Te respondí mientras recobraba la alegría que siento al verte todos los días.
-Se preocupa por ti, es una jefa muy buena. Eres uno de sus guionistas más destacados. Es normal que se sienta un poco preocupada por ti.
Con ese comentario me apené un poco.
-Destacado no, uno a quien le tomó aprecio por lo que veo.
Te respondí.
-Bueno, a lo mejor quiere hablar contigo, sobre algo que no sea sobre el trabajo.
Comentaste riendo.
-Menos mal que hoy es domingo y podemos pasar todo el día junto ¿Quieres salir a algún lugar?
Te pregunté mientras te ayudaba a limpiar la mesa en donde desayunábamos.
-Me enteré que hay un parque de atracciones nuevo en la ciudad. Dicen que desde la sima de la Noria se ve toda la ciudad. Y que en un amanecer es más hermosa la vista. Me gustaría ir.
Ese sitio se le conoce como La Ciudad de Hierro, un nuevo parque de atracciones. Afortunadamente el viernes cobré en el segundo trabajo y puedo pagarle el boleto de entrada a mi querida Ángela.
-Pues vayamos como a eso de las tres de la tarde, así podremos ver el atardecer juntos. Pero el sitio se ubica en las afueras de la ciudad.
Apunté indicando con mi dedo sobre la ventana la ubicación del lugar.
-Pues haré el almuerzo y lo llevaremos en una canasta ¿No es buena idea?
Me preguntaste como si fueses una niña pequeñita.
-Al contrario me parece maravillosa esa idea. Pero si vamos debemos salir inmediatamente, recuerda que debemos usar el transporte público y el lugar a donde vamos está en las afueras.
Te respondí riendo.
De verdad me has llenado de una alegría Ángela, de la cual no me quiero desprender, mientras estés a mi lado.

Fenix-W
15-06-2009, 12:40
Gracias Thor por compartirlo!!

Esta muy bueno!

Moskito
15-06-2009, 19:54
Gracias Thor :thumbsup:

Thor_Maltese
15-06-2009, 20:31
Gracias les agradecería si me resaltaran los errores que cometa al escribir y sugerencias para la historia

Moskito
15-06-2009, 20:38
:ugh: es que no soy muy bueno para eso de las historias romanticas jeje :D, todas se me hacen cursis (ojo, que no digo que no me gusten)

Thor_Maltese
20-06-2009, 12:43
Aqui les dejo el segundo capitulo de la historia



2
No voy a olvidar la noche en la que nos conocimos. No, eso jamás, son cosas que uno atesora toda la vida.
Y todo comenzó de una forma tan extraña, salida de una de las novelas ciencia ficción o de terror con un grado de suspenso que lo que te hace pensar que es algo barato.
Me encontraba en el lago de la ciudad, solo, con el bolsillo derecho del pantalón con el dinero suficiente para el pasaje del autobús.
¿Qué hacía en el lago un viernes recién salido del trabajo en la editorial de María? Estaba buscando inspiración. Le había prometido a María llevarle una historia completa para su revista para la próxima semana sin falta. Y lo peor del asunto es que no tenía ni una mínima idea de que hacer, estaba bloqueado. Uno de los muchachos que estaba como guionista, Nixon, me recomendó ir allá para despejar mi mente.
Al principio todo estaba calmado, normal, cuando empezó a oscurecer me asusté en serio. Estaba como a un kilómetro y medio de la parada. Y digamos que a pesar de que la ciudad es tranquila, no me fiaba del lugar. Y para un pobre chico de otro estado, pues estaba aterrado.
Me tranquilicé un poco al ver que no estaba solo, unos perros y un policía estaban vigilando el sitio.
A los minutos levanto mi vista, algo de color anaranjado se dirigía al lago. Por un momento llegué a pensar “Que bueno un meteoro se estrellará aquí y me matará, vaya forma de comenzar a vivir en la ciudad”
Pero pasó algo que salía de toda lógica. O de la lógica que aprendí en las películas en donde el meteoro al estrellarse así sea en un lago todo explota a su alrededor. Pero no fue así, cuando impactó el meteoro con el agua del lago, salieron unas alas blancas y una hermosa chica. No creía lo que veían mis ojos, un ángel había llegado. Y si no me apresuraba a lo mejor se podría ahogar, por los intensos chapoteos que hacía. Me quité los zapatos, las medias, la camisa y decidí ir a salvar a ese ángel.
Si era una broma, estaba muy bien hecha pero no podía dejar que una chica tan hermosa se ahogara.
Nadé a buscarla y salí lo más pronto posible, para evitar problemas con el policía.
La muchacha en cuestión se despertó tan pronto salimos del agua.
-Eres afortunada, estaba por aquí. Se nota que no sabes nadar.
Eso fue lo que le dije, por primera vez. Ahora que lo pienso, que frase tan sin sentido solté. Aunque claro, en ese momento era lo mejor que le podía decir.
-Muchas gracias por salvarme. Creo que en agradecimiento debo estar contigo para siempre.
¿Habré escuchado bien? ¿Para siempre? Bueno eso es mucho tiempo. Por supuesto cuando ella me dijo eso me quedé sin palabras.
Con solo su mirada, se llevó lejos mi dolor, el dolor de estar solo en un sitio que poco conozco. Ese tipo de dolor, ella se lo llevó con solo mirarme con sus ojos azules en ese momento acepte su oferta, aunque de igual la iba a aceptar.
-Mi nombre es Julián. Tengo 23 años. Vivo en un apartamento cerca del centro de la ciudad. El único detalle aquí es que no tengo suficiente dinero como para dos pasajes.
Le comenté seriamente, colocándola en el suelo.
-No te preocupes, mis alas se están secando espero poder soportar tu peso.
Me respondió mientras sus hermosas alas salieron de su espalda.
-Mi nombre es Ángela, soy tu ángel de la guarda, sentí que debía estar más tiempo contigo. Por eso vine.
¿Cómo supo por lo que estaba pasando? ¿Cómo leyó mis pensamientos?

Thor_Maltese
22-06-2009, 18:54
Me disulpan el doble post por favor den sus opiniones para saber si hago bien, o mal, las cosas

Tisha
26-06-2009, 23:19
hermoso Thor ..........simplemente hermoso ...grax por compartirlo con nosotros bombóm ......muackkkkkkkkkkkkkkkkk

Thor_Maltese
28-06-2009, 12:46
Aqui les dejo el capitulo 3. RECUERDEN DAR SUS OPINIONES O LES CUENTO UN CLINT CHISTE



Capítulo III
Verla feliz me hace sentir bien. Claro, el problemita que surgió con la llegada de Ángela, fue que tomé otro empleo, hay una segunda persona a quien debo mantener y con el sueldo que devengo en el trabajo de María no me alcanza para mantenernos. Pero verla reír para mí lo es todo en este mundo. Claro trabajo en algo que no me gusta pero por ella hago lo que sea.
Ahora la veo, está dormida, los viajes en metro tiene ese efecto en ella. Pero cuando lleguemos al parque de seguro sus ojos brillaran de nuevo.
-Ángela, por favor despierta, ya llegamos.
Le susurré muy cerca del oído.
Al momento se despertó. Tomamos nuestras cosas y nos bajamos del metro.
Nos acercamos a la taquilla, compré dos tickets y entramos a La Ciudad de Hierro, un parque de diversiones, al ver las obras de ingeniería mi querida Ángela se lleno de maravillas, sus ojos estaban brillando de nuevo, me recordó a mi querida hermanita.
-Julián, vamos a montar a caballo.
Me dijo mientras me veía con sus ojos claros.
No me podía negar a sus deseos.
-Una pregunta ¿Cómo sabes que son caballos?
Sé que es una pregunta absurda pero me mataba la curiosidad, me comía la cabeza averiguar de donde vino mi querida inquilina.
-No seas sonso, los he visto desde hace tiempo y siempre he querido montarme en uno.
Aunque esa respuesta no me aclaró nada sobre su origen me mantuvo callado por un buen rato.
Nos acercamos a la pequeña parcela en la cual tenían a los caballos, con solo mostrar el ticket teníamos acceso a todas las atracciones del lugar.
Cuando veo quien era el responsable de aquella recreación me sorprendí, era uno de mis compañeros de trabajo, Nixon.
-Tenemos tiempo que no nos vemos Julián.
Fue lo que me dijo al verme.
-En eso tienes razón amigo. Veo que no fui el único en tomar un segundo trabajo.
Le comenté.
-Julián ¿Conoces a este joven?
Me pregunta Ángela mientras nos formábamos.
-No sabia que… bueno la fila no está tan larga, te tengo que dejar debo ir a trabajar.
Respondió mi compañero luego de saludarnos.
-No te preocupes ya montaras a caballo.
Le comenté a mi inquilina.
Un ligero frío me recorrió la espalda, a pesar de que me llevo bien con el joven Nixon, digamos que aún no le tengo mucha confianza. Y no se si pueda decir algo después de este encuentro.
Bueno no le daré mucha importancia a eso, lo importante ahora es saber que estoy con Ángela y quiero olvidarme del horrible trabajo que tengo.
A los pocos minutos llegó nuestro turno en la fila, por fin. Aunque estos ataques de nerviosismos que me dan al toparme con alguien conocido me van a volver paranoico.
Bueno a mí querida Ángela le toco montarse en un pony muy bonito, de color marrón y con crines del mismo color solo que más claras.
Y como buen compañero estaba con ella, con otro pony este si se notaba cansado y un poco harto de la vida en ese lugar. Se le percibía por lo fatigado de su caminar.
Terminamos el recorrido, Ángela notó que había algo raro con el pony al que subió.

sergh-kun
21-08-2009, 11:42
waaaaaaaaaaaaaa... ta muy bueno,, para cuando la cuarta parte???


saludosssssssss

Thor_Maltese
23-08-2009, 18:52
Aqui va. Por cada persona que comente posteare un capitulo.
Aqui la cuarta parte

-El pony al que subiste estaba triste ¿Hay una posibilidad de verlo en otro sitio?
Me preguntaste cuando salíamos de la atracción.
-Pues creo que en su estado deberíamos encontrarlo en el pequeño zoológico de contacto que hay en este parque. Si quieres vamos un poco mas tarde.
Te respondí.
-Esta bien por mi no hay problema.
Me dijiste juntando tus suaves y blancas manos para luego buscar las mías.
Tu cabello castaño brillaba con la luz del sol, me sentía afortunado con solo tener mis manos dentro de las tuyas.
-Julián, vamos a montarnos en aquella atracción.
Me dijiste indicándome la montaña rusa del parque, la temida para la gente que le tiene miedo a las alturas, Dragón.
No podía decirle que no me montaría con ella a aquella semejante pieza de ingeniería creada para asustar a los pueblerinos como yo. Además ¿Cómo quedaría si le dijera “no quiero montarme”? Pues como un cobarde.
-Vamos, además la fila no está tan larga.
Le respondí entrecortado.
Solo con pensar que estaría de cabeza y estar en un vehiculo sin mucha protección me aterra, y mucho, y más cuando pienso que ese mismo vehiculo corre a altas velocidades. Pero lo hago por ella, por su sonrisa, por estar a su lado sin importar lo que pase.
Pero con todo y eso, me miro a mi mismo con cara de “Si eres animal, como se te ocurre montarte en semejante monstruo de montaña rusa sabiendo que eres miedoso a las alturas y a las altas velocidades” solo espero no vomitar o algo peor.
Y mi fui asustando cuando nos acercábamos lentamente hacia la temida atracción.
-Estas sudando ¿Te sucede algo?
Me preguntaste viéndome con tus ojos azules profundos.
-No, nada. Creo que de repente tengo calor.
Respondí nervioso.
Sacaste apresuradamente de mi morral el termo de agua.
-Toma bebe un poco, espero que con este se te calme lo del calor.
Me dijiste mientras le quitabas la tapa al termo, y de forma complaciente bebí el agua.
-Corre ya será nuestro turno de subirnos.
Fue lo que te entendí mientras corríamos tomados de la mano hacía la temida montaña rusa.
No era la primera vez que me montaba en uno de esos aparatos. De hecho me recuerda mucho cuando estaba en mi pueblo, aquellos días cuando salía con una chica y se nos ocurrió ir a un parque de diversiones el cual viajaba de pueblo en pueblo. Maravillada por los rieles se le ocurrió que nos montáramos en una cosa improvisada mal llamada montaña rusa. Por supuesto, vomité lo que había almorzado ese día y la chica no me buscó más.
Estaba aterrado por las alturas, la velocidad y de paso sumido en la pena de haber vomitado ese día en público. Aunque no fui el único en hacerlo ese día, fui el primero y el peor parado.
Aunque a la final la chica me perdonó, el día antes de irme del pueblo pero creo que mas tarde que nunca.
Siempre he preferido ir al cine a ver algo de terror, igualmente me asusto pero es por el tiempo que dura la película, a las montañas rusas aún no me acostumbro.
Espero que Ángela no se percate de ese temor que tengo.