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Ver la versión completa : Tobias Midnight; Master of the Skies 02



Moneyspider_Todd
27-04-2010, 01:09
Para leer la primera historia click aqui: http://www.foro.novenadimension.com/showthread.php?t=17154

Volviendo a la carga despues de un largo tiempo, el aviador inglés más arriesgado regresa para detener el avance nazi liderado por un super poderoso homicida, pero para vencerlo, primero deberá encontrar a la gloria de la Inglaterra de otra dimensión. VE Publishing presenta al intrepido Tobias Midnight en:

¡¡EXTRAÑOS VISITANTES DE OTRAS DIMENSIONES!!

"...Ambos oponentes se miran fijamente, heridos y al borde de sucumbir ante sus instintos homicidas. En una esquina, Tobias Midnight, defensor de Inglaterra y el Reino Unido. En la otra esquina, Alois Hiedler, Campeón de la ideología Nazi y líder del Sturmabteilung. Su respiración se intensifica, sus músculos se tensan; Es hora del todo o nada, la batalla definitiva. Esta es su historia."

14 de Febrero de 1942; la batalla se apreciaba desde cualquier frente; ya sea aire, mar o tierra; los Halcones Nocturnos atacaban las naves alemanas, pero parecían no hacerles daño. Londres era un caos; nadie esperó este madrugador ataque por parte de los nazis. Mientras, en la superficie de la superficie londinense Tobias Midnight trataba de resistir la brutal embestida del superhombre ario; el Barón Alois Ulrich Hiedler. Inmune a las armas, capaz de lanzar energía calorífica por medio de sus ojos y con la fuerza de mil Panzer, el Amo de los Cielos solo podía ganar tiempo hasta que la recientemente creada Sociedad de los Caballeros Científicos terminase su misteriosa nueva arma. Esquivando todo lo que su enemigo lanzaba, escuchaba atentamente la voz de su enemigo, esperando en sus comentarios la clave de alguna debilidad.

- Oí que eras una espina el costado de Mein Führer, Midnight, pero solo veo a un marica huyendo de un lado a otro. ¿Temes de mi poder, escoria británica? ¿serás judío, quizás? - Decía con afán de provocar al piloto Ingles.
- Conocí a un tipo similar a ti, asqueroso racista; era gordo y lento, además de hablador. ¿Será acaso que esos poderes eran parte de una dieta nazi? –Respondió el aguerrido piloto, esperando distraer lo suficiente al “Übermensch”. Minutos después, un ensordecedor zumbido antecedía la veloz arremetida de un camión blindado contra este superhombre. La conductora resulto ser la guerrera comunista conocida como “Ángel Rojo”. Sonriendo, Tobias exclamó:
- ¡Un placer verte por estos lado, chica de rojo!
- ¡Lo mismo digo, viejo buitre! – Dijo la soldado, de aparentes quince años, ojos rojos y de cabello rubio y corto hasta los hombros. Vestida por un llamativo uniforme militar escarlata, y armada por una hoz y un martillo, uno en cada mano, la muchacha se movía con la suavidad y soltura de una gimnasta. Un temblor sacudió el piso donde estaban los dos combatientes, desde donde el soldado alemán se levantó con exclamando con furia un grito ensordecedor. Luego, miró a ambos contrincantes, y sonrió maliciosamente.

- Toda oposición ha de ser aniquilada. – Dicho esto, se lanzó sobre Midnight, regalándole un poderoso puñetazo que lo mandó por los cielos hacia una iglesia en ruinas, a varias millas de distancia. Ciertamente, de no ser por su resistencia física aumentada, hubiese reventado por la potencia del golpe, mas solo tenía heridas de mediana gravedad. Preocupado por el estado de su aliada soviética, Tobias comenzó a avanzar lentamente hacia la zona de conflicto.

En los cielos, y en diferentes sectores de la Gran Bretaña, Jonathan Midnight y los Halcones Nocturnos sufrían los estragos de la poderosa artillería del “Eje”; además de aviones caza y sus vehículos blindados, habían lanzado desde sus dirigibles (custodiados por centenares de aviones alemanes y nipones) enormes cargamentos a suelo británico, revelando al abrirse enormes criaturas mecánicas, las cuales destruyeron, aun continúan, todo a su alrededor. Refugiado en uno de esos dirigibles, El “Noble Lobo” Alemán observaba jubiloso; su Operación “León Marino” funcionaba a la perfección.

Taylor Banks, temerario como su jefe, se lanzó hacia uno de esos dirigibles, los cuales eran operados desde el interior por soldados y científicos del ejército japonés. Allí dentro, y haciendo valor a su apodo, el “Tifón de Cardiff” atacó salvajemente cuanto oposición allí encontrase. Alzándose con el control del gigantesco artefacto, Banks comenzó a atacar las fuerzas enemigas con sus propias armas; era el momento de la revancha.

En la Sociedad de Caballeros Científicos, Isaac Ackerman IV explicaba a los presentes su plan, delante de un objeto aun no revelado. Midnight, aún herido, escuchaba todo mediante un micrófono en su oído:
- Caballeros, tenemos la clave para detener a las ratas del Eje. Su líder en esta campaña, Alois Ulrich Hiedler, no es más ni menos que una copia dimensional, proveniente de una replica de nuestra tierra, pero contraria en sus frecuencias vibratorias. – El personal asistente enmudeció. Parecía que esto había colmado los límites de la realidad. Un científico hecho a reír, pero la mirada fría y amenazante del científico expositor lo congeló en su actuar. Luego de beber un poco de agua, continuó.
- Nuestros descubrimientos sobre materia oscura y metales alienígenas en conjunto con científicos soviéticos, además de los planos y datos que la señorita Gabrielle Powers robó para nosotros desde instalaciones japonesas nos han demostrado de que las dimensiones que componen estos…digamos, “múltiples universos”, poseen diferentes frecuencias vibratorias, las cuales las mantienen separadas e independientes entre sí. El punto es que de alguna forma, ellos lograron crear una alteración de la frecuencia vibratoria de esta realidad, lo suficiente débil como para que esto no trajera repercusiones graves para nuestro universo, pero lo suficientemente fuerte como para hacerlo similar con otra dimensión. De este modo, ellos lograron obtener información de otras realidades y lo más importante; traer a un individuo desde un planeta “B”, donde, según los datos obtenidos, Los Nazis han conquistado el mundo. Entonces, ajustando los antecedentes que obtuvimos de ellos, y aunándolos con nuestros propios descubrimientos… - En ese momento la enorme tela blanca que cubría la misteriosa arma cayó, y ante el deslumbre de todos, una gigantesca compuerta, similar de forma a la ultima letra del alfabeto griego estaba frente a ellos.
- …El portal Omega es nuestro.

Continuará...:muajaja:

Moneyspider_Todd
06-05-2010, 20:59
¿Podrá Tobias Midnight y sus aliados proteger Inglaterra de las garras de los nazis liderados por Alois Hiedler, el Übermensch definitivo? ¿Será esta la ultima batalla del llamado "Amo de los Cielos"? ¿Que papel cumplirá el Portal Omega para nuestros heroes? VE Publishing te invita a leer la segunda parte y final de...

¡¡EXTRAÑOS VISITANTES DE OTRAS DIMENSIONES!!

Sin tener tiempo para celebraciones, cada persona allí presente se puso tras una muralla metálica de gran espesor, y desde una pantalla, observaron al solitario doctor Ackerman cuando activó su invento. La materia comenzó a distorsionarse, y la temperatura bajó considerablemente; entonces, el portal comenzó a “tragarse” cada elemento que estuviese allí. Dejándose llevar por la fuerza del portal (y por sus cálculos), Ackerman atravesó el umbral lo suficiente como para llegar a las coordenadas esperadas; cerrando sus ojos para no tener que presenciar algún efecto secundario del viaje dimensional, se halló frente a quien, en esa dimensión, era el “Campeón del pueblo Ingles”; The Gentleman. Vestido de un uniforme militar de gris y blanco, este hombre de metro ochenta y complexión maciza levantaba con sus propias manos un camión vacio, donde unos secuestradores pretendían huir junto a su rehén de la policía, y sin dar muestra alguna de agotamiento lo lanzó hacia su destrucción. Impresionado ante tal proeza, esperó que el héroe terminase su labor con la policía, y antes de que este se fuera, lo encaró.
- General Henry North; necesitamos su ayuda; todo Reino Unido necesita su ayuda.

Tobias Midnight estaba, mientras tanto, acercándose a la zona de conflicto; al llegar allí, vio como la chica soviética, herida y sin armas, se defendía valientemente de su poderoso oponente, el cual se divertía descargando rayos de energía en su contra. Aquel malvado estaba tan entretenido torturando a la ágil chica que no alcanzo a percatarse del contraataque del héroe británico, quien le lanzó su cinturón de utilidades con todos sus tipos de bombas activadas. La explosión no se hizo esperar. Segundos de silencio demostraban la magnitud del impacto. Pero aun así esto no fue suficiente. Encolerizado, el guerrero alemán voló hacia Midnight, quien, decidido, se lanzó a su encuentro.

En otro frente de batalla, Banks continúa su cruzada por los británicos, en su titán metálico, logrando derribar muchos vehículos y robots de los enemigos. Pero en ese momento, se activa el protocolo de autodestrucción de la maquina oriental; 20 segundos le quedan antes de la explosión interna. Anonadado y sin poder evitar este mecanismo, Banks intenta de salir de la maquina, más lo demás soldados del ejercito nipón le bloqueaban la salida. Peleando contra el tiempo, su salvación llegó usando un jetpack; su novia y compañera de vuelos, Gabrielle Powers, entraba en el momento preciso.
- ¡Mi ángel! –Exclamó el soldado, con una sonrisa en la cara.
- ¡11 Segundos y seremos solo polvo! –Respondió mientras se batía a balazos y patadas con sus enemigos, logrando debilitar la resistencia japonesa y salvando a Taylor justo a tiempo; 5 segundos, Powers sostiene de las costillas a Banks y alza el vuelo, 2, 1… ¡Boom!; la explosión del robot gigante hizo que ambos guerreros fueran expulsados con violencia, cayendo estrepitosamente hacia unos pastizales, donde la sobreexcitada pareja prefirió desaparecer del combate.

Los Panzer avanzaban violentamente en territorio Británico, y la cuadrilla dirigida por Jonathan Midnight se reducía a solo 3 pilotos, pero aun así habían conseguido derribar varias naces del eje. El resto de los aliados estaba, por decirlo de algún modo, “con las manos llenas”, por lo que no podían brindar ayuda. Un cañonazo desde los vehículos del Eje impactó en una de las alas de la nave de Jonathan, quien, mientras caía, pensaba que todo estaba perdido. Pero fue entonces que sucedió el milagro; el cielo se abrió ante sus ojos, y una figura avanzó con la velocidad de un relámpago hacia su nave, dejándola suavemente en terreno Inglés, para luego recuperar el impulso y arremeter contra las demoledoras maquinas alemanas, atravesándolas y destruyéndolas sin dificultad, para luego continuar su recorrido hacia Londres. El heredero de Midnight miraba anonadado.

La situación para Tobias no pintaba del todo mal; aún cuando estaba herido y cansado, su campo de fuerza, sus habilidades como boxeador y unas manoplas eléctricas le daban una ligera ventaja contra el super-nazi, quien cometió el error de ir al mano a mano contra el aviador ingles, el cual atacaba sin darle tipo a su enemigo para recuperarse. Sin embargo, poco a poco, Hiedler comenzó a retomar terreno, golpeando la entre pierna de Tobias e impactando a este contra un grifo. Mareado, Midnight intentaba recuperar aire mientras su aliada trataba ganar tiempo atacando al guerrero alemán, quien la empujó violentamente contra una pared. Sin matarla, avanzó hacia ella y la levantó del cuello, apoyando su cuerpo contra la pared, mirándola de pies a cabeza con una mirada pervertida.
-Pensaba divertirme, ya sabes, tocarte y todo lo que sigue, pequeña ramera soviética. Quizás luego te mate, pero no te preocupes, trataré de no escuchar tus gritos. –Sentencio el soldado, antes de romper la chaqueta de la chica, quien consiguió sacarse de encima al monstruo alemán con una patada en su entre pierna. Encolerizado, Hiedler se hizo con el martillo de la joven guerrera, quien intentaba escapar arrastrándose en el suelo; lo levantó lo más alto que pudo, y antes de reventar la cabeza de la chica, un estruendo lo detuvo. Gentleman lo sacudió de un certero golpe a la mandíbula.
- Alois Ulrich Hiedler; esta no es tu tierra.- Dijo el campeón de una Inglaterra alternativa, mientras lo agarraba de la chaqueta y ascendía junto a él.
- ¿Quien demonios eres? –Dijo el Übermensch a su oponente, quien lo devolvió al piso de un sonoro puñetazo. Dejando un enorme cráter en el piso, El superhombre ingles respondió:
- Puedes llamarme The Gentleman, basura xenofóbica.
El alemán se levantó con furia, arremetiendo con violencia contra el Ingles, quien lo acompañó en una espectacular batalla de superhombres. Golpes, patadas, rayos…nada parecía detener a estos seres, quienes cada vez que hacían contacto remecían el ambiente. Atento a esto, Midnight tomó a la soviética y se fueron del lugar, con la esperanza de sanar lo suficiente como para reincorporarse a la batalla.

En las cercanías de Japón, Paul Warrance, ahora jefe del Escuadrón Alfa de la Sociedad de Científicos de Irlanda del Norte y acompañado por miembros del también Escuadrón Alfa/Centro Soviético, ingresaba junto a su equipo a una misteriosa fortaleza, donde los Nipones custodiaban el portal que trajo a Hiedler a esta dimensión. Sigilosos como ninjas, estos soldados estaban equipados con trajes que los hacían prácticamente invisibles a los sensores de movimiento y calor. La operación era sencilla, y a la vez complicada; ya que el Reino Unido y la URSS contaban con el “Portal Omega”, debían eliminar el portal dimensional y cualquier plano del aparato de las fuerzas del Eje. Determinado a cumplir su misión, Warrance y su gente penetraron varias cámaras y salones antes de llegar al preciado objetivo.

Con la potencia de una bomba, se dejaron caer en diferentes sectores de la planta, derribando y eliminando cualquier posible amenaza del enemigo. Las balas y la sangre cubrían cada pared, techo o piso del lugar, mientras el científico Irlandés continuaba el avance. Al llegar al susodicho elemento, una pared de valientes soldados orientales se opuso a la meta de los británicos, desatando una pequeña guerra en el interior de la instalación. Avanzando rápidamente de entre sus enemigos, Warrance insertó una bomba de sobrecarga en una de los controles externos del aparato, permitiendo el éxito de la misión. Las explosiones comenzaron a brotar como gangrena, dejando a su paso destrucción y muerte inmediata. Apenas minutos después, los sobrevivientes de aquella experiencia ocupaban el veloz avión de Los Aliados, con dispares destinos para cada uno, dependiendo de la facción a la que pertenecían.

De regreso con The Gentleman, su coraje y valentía chocaban contra la tenacidad y convicción del Übermensch. En un choque de titanes que parecía ser eterno. A pesar de que Henry North podía flotar en el aire de forma natural, Aolis Hiedler tenía la habilidad de realizar grandes saltos con el menor esfuerzo. Por ello, la brutal campaña transcurría en cielo, mar y tierra. Agotados y sangrantes, los dos campeones hicieron un agónico esfuerzo, lo que los llevo a un choque de fuerzas definitivo. El sonido, equivalente a la explosión de una bomba nuclear enmudeció el lugar, en el cual se generó una densa cúpula de humo que impedía reconocer a algún sobreviviente, lo único que se podía rescatar era el silencio que reinaba. Expectantes, todos los bandos observaban de diversas formas la zona, hasta que el viento mostró la imagen final; El superhombre Ingles había triunfado.
- Mátame, Ingles; mátame antes de que yo lo haga. –Dijo el alemán, sostenido desde los harapos de su uniforme.
- No soy un asesino, Nazi. Serás juzgado por tus crímenes de forma legal. –Dijo el majestuoso soldado, cuya silueta con el sol de fondo era simplemente épica. Sin soltarlo, North, siguió el avión de Tobias Midnight hacia una prisión especialmente elaborada por los científicos británicos para el Superhombre ario.
-¡¡Nunca podrás encerrarme; ningún lugar es ni será suficiente contra mi!! –Dijo el vencido campeón nazi, negándose a entrar. Fue necesario un ultimo golpe para dejarlo inconsciente, mas esta vez fue el héroe piloto quien, cobrándose la revancha, noqueó a Hiedler de un certero puñetazo. Luego de esto, partieron (acompañados por la agente comunista) rumbo a Alemania, donde una ardua batalla les esperaba.

Epilogo: Bastaron solo un par de días para terminar esta brutal guerra. Las perdidas fueron devastadoras, pero la victoria frente al terror del fascismo y el imperio nazi servían de consuelo. Tres días después de la operación, Mussolini fue hallado muerto junto a su pareja en una catedral, en la provincia de Forlí, de la región de Emilia-Romaña. En el caso de Hitler, fue ajusticiado por una horda de judíos y aliados en la frontera de su país con Polonia. Su esposa, Eva Braun, desapareció misteriosamente. En Inglaterra la gente aplaudía y vitoreaba a sus héroes, desconociendo que entre ellos había un ser de otra dimensión. Antes de volver, Henry North pidió expresamente encontrarse con Tobias Midnight en la villa de Croft, en Warrington. En el momento que Midnight llegó, el superhombre británico parecía contemplativo, perdido en sus pensamientos.
-Yo…naci aquí, pero mi casa no figura en ninguna parte… -Dijo North.
-Tienes suerte; al menos sabes donde naciste. Cuestiones dimensionales, supongo. –Dijo el “Amo de los Cielos”. El Caballero lo miró, sonriendo.
-Condujiste a tu país a la victoria, Tobias Midnight. Es un honor trabajar con alguien como tu.
-Lo mismo digo, Henry North. Esperemos que algún día volvamos a tener la suerte de luchar del mismo lado.
Luego de esto, The Gentleman volvió a su dimensión, con nuevos ánimos y energías para proteger a su amado Reino. La soldado llamado “Ángel Rojo” regresó a su país, donde una nueva misión le seria encomendada. El resto de los Halcones Nocturnos rindieron tributo a los caídos, apoyando a las naciones perjudicas por el conflicto en una cruzada solitaria. Tobias Midnight, a su vez, montó su “Ruthless Hawk” para resguardar el suyo, a su manera. En la oscuridad, alguien lo observaba, esperando cobrar una venganza mortal.

¿FIN?

Thor_Maltese
20-05-2010, 12:15
Una sugerencia postea todo lo relacionado con esta historia en un solo post compañero

Moneyspider_Todd
20-05-2010, 16:36
Lo hice para que no se viera excesivamente extenso, pero lo tendré en cuenta para la proxima. Gracias por comentar!

Saludos!