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Ver la versión completa : Un tren llamado Cronos



Thor_Maltese
30-04-2010, 10:45
Aqui les dejo un capitulo piloto d euna historia que quiero desarrollar. Espero sus opiniones



Primera parte
Me despierto, voy volviendo a la realidad, abriendo lentamente los ojos.
-Está despertando, vengan-escucho la voz de una chica desde las cercanías.
Estoy en una habitación, no sé en donde, pero no es mi hogar. Mi cabeza aún da vueltas, tengo vendaje en la cabeza y en el pecho.
-Afortunadamente tenemos equipo medico del bueno- dice una figura, supongo que por lo grave de la voz, es un muchacho.
Veo borroso todo a mi alrededor. Lentamente se va aclarando todo.
-Voy a colocar la cama de forma más cómoda para hablar-agrega la primera voz que escuché.
Ante mí aparecen dos muchachas y un muchacho, todos alrededor de mi edad, veintitrés.
-Nos diste un buen susto-comenta el muchacho mientras toma una silla de plástico y se sienta al frente de mí.
-Creo que le debemos unas explicaciones a este muchacho-agrega una de las chicas.
-Y que se presenten-argumento.
Hubo unos segundos de silencio en la habitación. La persona en romperlo fue la primera chica que escuché hablar.
-Mi nombre es Andrea, ella es Ángela y él es Marcus-se presentan finalmente-¿Cómo te llamas tu?
-Mi nombre es Christopher ¿Me pueden explicar en donde estoy?-les pido que aclaren las dudas que tengo.
Me encontraba en uno de los vagones de un Tren, pero no uno cualquiera, uno que viaja en el tiempo, y solo personas muy selectas se pueden subir al mismo.
La inteligencia artificial del tren Cronos detuvo el viaje del inmenso aparato en el año 2.010, el año en el cual vivo. La misma ha detectado una aglomeración de los seres llamados Caos, los que ocasionan que se alteren las realidades y líneas del tiempo.
Y esa parte del cuento no me la creo mucho. De seguro alguien saldría y diría “Cámara Escondida” o el nombre de uno de esos programas de bromas que siguen al aire en la televisión. Pasaron los minutos y no sucedió lo que estaba pensando. Eso implica que todo lo que me dijeron era verdad, así sea a medias.
Me dejaron solo por unos momentos, de seguro para que asimilara la extraña noticia.
Lentamente fui cobrando el control sobre mi cuerpo, pero salieron varias dudas durante eso ¿Qué me sucedió, para que tuviera estos vendajes? Y ¿Cómo llegue a este lugar?


Segunda Parte


Mi nombre es Christopher De Carlo, vivo en el año 2010. El viernes por la noche mi teléfono móvil me recordó que el día siguiente iba a ser el cumpleaños de Ana, una amiga muy querida para mí.


Debía salir temprano para salir a comprarle su regalo e ir en la tarde a su casa, para pasar ese día tan especial con ella. Desde la muerte de sus padres, hace un buen tiempo, entre su hermana mayor y yo, somos los únicos que la mantenemos viva, los únicos que aún pueden sacarle una sonrisa, animarla para que siga viva.


Estaba en la estación del metro cercana a mi casa, esperando tranquilamente. Tenía puesto los auriculares de mi MP3, era el típico sábado en la mañana en la ciudad.


Mi vida es muy tranquila. De lunes a viernes asisto a la universidad, tengo un empleo de medio tiempo, vivo solo, y tengo una gran amiga a quien aprecio mucho.


Me dirigía al centro de la ciudad para comprar su regalo.


De repente la gente comienza a correr como loca hacia la salida de la estación. Me quito los auriculares, uno de los encargados de seguridad me exclama mientras hace lo que puede para dirigir a la turba que corre desesperada.


-Corre muchacho, una extraña criatura acaba de aparecer y esta haciendo estragos.


Una extraña entidad, caminaba erguido a dos patas, como lo haría un humano, pero era una figura que infundía miedo, como de dos metros de alto, con púas a su alrededor y gruñendo, dando golpes a lo que pasara por delante de sus ojos.


Mientras caía presa del miedo, intenté correr. Tarde me di cuenta que no debí mirar a aquella cosa, mis piernas me fallaron y me caí.


Lentamente aquella cosa se acercaba, pero peor aún, la gente que corría de ella acercaba a grandes velocidades hacia mí.


Pensé que iba ser mi final, iba a morir aplastado por una turba asustada. De repente, una luz me muestra un extraño ticket. No se por que lo tomé. Cierro mis ojos mientras le doy la cara a la turba, a mi muerte.


Otra luz ciega mis ojos, pero siento los golpes que me dan la gente que corre desesperada.


Me lamenté por no estar ese día con mi mejor amiga, con su hermana, terminar muerto por un extraño suceso.


Luego terminé en este extraño tren, con otros tres jóvenes misteriosos.


Es aquí que comienza mi historia.


La historia de cómo cuatro personas pueden alterar el tiempo.


La historia del Tren Cronos.





Tercera Parte
Andrea, Ángela y Marcus se encontraban en otro vagón del tren. En específico en el vagón comedor. Eran las doce del mediodía.
-Debes estar muy contenta. Finalmente estamos en tu tiempo.
Comenta Ángela a su compañera.
-Si, y mas contenta, ya que finalmente hay alguien de esta línea del tiempo-responde Andrea, luego se lleva a la boca una cucharada de sopa.
Marcus rompe su silencio comentando- Desde que lo rescatamos, no hay mas señales del monstruo que esta haciendo de las suyas aquí. Finalmente hay un nivel decente de desarrollo tecnológico en la parada obligada del trencito.
-Ya vas a comenzar Marcus- comenta un poco molesta Andrea soltando su bandeja violentamente contra la mesa- nuestra misión es detener a las entidades Caos como sea posible, no depende de nosotros si hay la suficiente tecnología para hacerlo.
Marcus regresó a su silencio. Andrea suelta unas risitas. No era la primera vez que los veía discutir así.
-Por cierto Andrea-retoma la conversación-quería preguntarte ¿Eres de esta ciudad?
-No, no lo soy. Mi ciudad natal está a unas cuatro horas de viaje en bus desde esta-responde jovialmente-me gustaría ir a visitarla. Así sea por un momento. Y ¿Qué opinas de esta época?
Ángela mueve su bandeja hacia la derecha, un robot la recoge y la lleva a lavar.
-Pues, en comparación con lo que recuerdo de la mía, menos contaminada-responde luego de mirar por la ventana, el paisaje.
Se abre la puerta del vagón, dejando entrar al nuevo pasajero. Los comensales se sorprendieron al verlo.
-¿Puedes mostrarme tu Ticket de Abordaje?- pregunta una unidad robótica a Christopher.
-Se refiere al ticket que de seguro encontraste después de ver una luz muy brillante-le aclara Marcus levantándose de su asiento.
Christopher saca del bolsillo derecho el ticket y se lo muestra al robot. Luego de unos segundos este se retira y el muchacho pasa a sentarse en la mesa con las dos chicas.
-¿Qué le pasa a Marcus?-pregunta Christopher.
-Mo te mortifiques por él-le responde Ángela- come tranquilo. Debes recuperar tus energías.
A los pocos segundos de haberse sentado, un robot le muestra Christopher el menú del día.


Cuarta Parte
¿Qué hay de mi historia personal? A lo mejor no mucho. Como una buena parte de los jóvenes universitarios, me mude a una gran ciudad para proseguir con mis estudios, ahora a nivel de pregrado. Pero, me fui de la ciudad en donde vivía, no por el hecho de que fuese un lugar pequeño. Me fui por dos razones, una para conocer el mundo, y la otra es que las casas de estudio no me ofrecían una carrera que me motivara a quedarme estudiando de claro en claro.
De las cuarenta y cuatro personas con quienes estudié desde la primaria hasta el último año del bachillerato, solo fuimos cuatro los que pensamos en marcharnos. De entre los cuatro está mi amiga Ana.
No se si soy muy ambicioso, pero esa ciudad era demasiado pequeña para mis sueños, para mis metas.
Mis padres me apoyaron en la idea de irme. Si bien admito que fue duro despedirme de mis amigos, aquél viernes de 2.004, cuando hicimos una fiesta de despedida.
Era evidente que detrás de las risas, se escondía la tristeza. Y lo admito, aún hoy me duele ver poco a esos muchachos que vivieron conmigo gran parte de mi propia vida. Y sin embargo, ese día fue el día mas alegre que estuviera en aquel lugar, ese al que aún llamo hogar.
Tengo un empleo de medio tiempo con el cual me pago mis gastos personales, mientras que mis padres pagan la habitación en donde estoy viviendo. La mujer que tengo por casera es muy amable conmigo.
Antes de irme mi padre me hizo un regalo.
-Hijo mío-me comentó mientras empacaba mis cosas- hoy quiero conversar un rato. Estarás solo en una gran ciudad, y no es fácil vivir en aquellas selvas de asfalto. Este reloj le perteneció a tu abuelo, a lo mejor no será tan sofisticado como el reloj digital que usas. Pero quiero que lo uses, lo cuides. Tal como hice yo cuando comencé mis estudios en la universidad al igual que tu, hace ya tiempo.
Mi padre me hace entrega de un “anticuado” reloj de pulsera, esos que tienen manecillas y cadenas bien pesadas. Y en perfecto estado.
-Cuando te falle ese reloj digital que usas-agregó de nuevo-puedes confiar plenamente en este reloj. Nunca te dejará mal.
Y desde ese día está en el bolsillo izquierdo de mis pantalones. Quizás no lo use por razones de seguridad personal, mi reloj digital pasa desapercibido, pero siempre está a mi lado.
Soy un simple muchacho del interior del país, como cualquier otro.
Después de eso, Ana y yo nos fuimos, quizás para no volver, quizás para volver durante los asuetos. Pero a la final nos fuimos, a diferencia de muchos de nuestros amigos que dejamos atrás. Quienes se quedaron, argumentado que en ese lugar lo tenían todo, y que era una aventura muy arriesgada salir. Pero eso es la aventura. Adentrarse a algo misterioso, sin saber que te puede suceder.

ale
30-04-2010, 16:48
thor muy buen texto , el desarrollo es muy bueno , cada detalle es convincente

sigue asi ^^

:)