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Ver la versión completa : Un expreso de medianoche hacia Ganimedes



Thor_Maltese
27-12-2010, 17:09
Aqui les dejo una especie de space ópera escrita por mi espero les guste, inspirada en Galaxy Express 999






1
Me habían hablado de una estación de los famosos Expresos Estelares ubicada en el centro de la ciudad, ese agitado lugar en donde muchos vivían en las lujosas torres y en las humildes casas y casas improvisadas de los que le tocó lo peor de la economía que los políticos dicen que está creciendo. Así comenzó mi viaje.
Ahí estaba, la estación solitaria daba la impresión de que pronto la cerrarían por pocos logros, supuse, e ingresos. Hasta los robots se veían obsoletos y algo oxidados. Corrían de un lado al otro, esperando que los pasajeros terminaran de despedirse o de comprar el pasaje u otros papeleos.
Saqué el ticket y a pesar de las miradas despectivas, me aceptaron como pasajero. Era un ticket sencillo, un viaje de ida, que llegó a mis manos como regalo de despedida de mi madre. Y faltando un día para su vencimiento decido usarlo, el mismo día que salí del departamento de Policía, convertido en una burla de lo que una vez fue.
Muchos integrantes de la clase trabajadora hablaban de un familiar que se mudaba a Ganimedes, probando fortuna, y les iba de las maravillas montando pequeños negocios o dedicándose a abrir hoteles en el ancho litoral, sin olvidarse de sus raíces. Al principio pensaba que eran fantasías, pero ese día, lo estaba arriesgando todo por ir a aquella luna del planeta Júpiter.
— ¡Todos a bordo! Recuerden mantener con ustedes su ticket así como sus pertenencias. Recuerden que no nos hacemos responsables por los extravíos de las mismas.
Exclamó uno de los empleados, anunciando que pronto el tren se marcharía.
Éramos pocos en la estación, y el viaje de medianoche era el indicado para los desesperados, ilusionados y un ex policía.
Me monto y le introduzco el ticket en la unidad scanner al robot sobrecargo, con algo de nervios ya que mis congéneres sospecharon de mí, no tendría en donde correr con el robot. Cuando vi la luz azul me alivié, iba a poder continuar con el viaje.
¿Qué implicaba viajar con un ticket sencillo? Pues estar en un vagón en donde posiblemente debía buscar a un sobrecargo para no extender una pelea con otro pasajero, posiblemente un viejo o una vieja, por la ubicación de nuestros asientos, una comida que te podía enviar al baño y comenzar a arrepentirse antes de emprender el viaje durante el despegue.
Pero con todo y eso, seguí adelante. Ya no tenía opción para arrepentirme, ya había cruzado el punto de no retorno.
Decidí gastar parte del dinero de mi liquidación en el bar del tren. Ya era hora de darle un uso y tenía ganas de caminar, estaba harto de estar postrado en mi puesto.
Caminé un largo pasillo y allí estaba el bar. Al abrir la puerta veo, quizás, a todos los pasajeros del expreso, a un humano y dos androides tocando jazz en aquel lugar, así como a unos en un concurso de tragos.
Le pido una cerveza al cantinero y le pago de inmediato.
— ¿Qué le pareció el despegue?-me preguntó el cantinero buscando conversación.
—Impecable, debo reconocerlo. Dígame, un policía retirado ¿Es una rareza entre los pasajeros?
— Como usted he visto muchos aquí. Lo más raro que vi montarse fue a un androide que pintaba al óleo retratos. Creo que no hay nada como eso.
Le di un buen sorbo a mi cerveza, luego de escuchar esas palabras.
— ¿Puede decirme quienes son esos tres tan alegres? Beben como si no hubiese mañana.
— No me gusta hablar mal de los buenos clientes pero esos tres son un militar expulsado por desobedecer una orden de un superior, un ingeniero mecánico de piernas cortas y una cartógrafa que dice tener la mejor vía hacia el tesoro de Anastasia.
— Que singular trío.
—Se llaman a si mismos “Los tres ases”. Deberían llamarse mejor los vampiros alcohólicos. Dicen que este será su viaje definitivo, ya han decidido irse de la Tierra.
Sentí algo parecido a la empatía hacia ellos.
—Lo mejor es que los deje tranquilos, si quiere beber con ellos.
Las advertencias de los cantineros siempre es bueno tomarlas en cuenta, más si son sobre borrachos.
—Sería tan amable de ilustrarme.
—Son temperamentales a más no poder, llevan armas de fuego con ellos y son muy diestros con ellas. Es mejor que los dejes en paz.

V-King
28-12-2010, 00:21
:ahem:
Interesante....


Muy interesante......


Una mezcla de Ci-Fi, con un buen toque de la narrativa propia del realismo magico. A ratos te recuerda a "cronica de una muerte anunciada" por algún motivo que escapa de mi entender.
Lo mejor, es que también tiene un aire a novela policial de Agatha Christie


Quiero ver como sigue....

Aunque podrías describir mejor entre los dialogos a quien se está refiriendo el tipo.... porque (auqnue se saca por contexto) No se entiende si los 3 ases son los que están tocando Jazz o son los que están en el concurso de tragos.

Thor_Maltese
28-12-2010, 17:36
2
En medio de los acordes de jazz, la cerveza, el humo de un cigarrillo y la vista panorámica, quise recordar quien soy. Antes de que mi memoria y algunas neuronas se dañasen por el alcohol.
Mi nombre es Charly Miller, el primogénito de un matrimonio entre un obrero y una maestra de primaria, luego está mi hermana Roxana.
Al comienzo éramos la típica familia de clase trabajadora de la ciudad, cosmopolita para unos y jungla de concreto para otros, de nunca rendirse y bien educados.
Mi padre quería que me fuera por un camino seguro, mi madre que no me limitara. Así terminé en la Academia de Policías. Mi hermana siempre supo que terminaría en aquel lugar, no pensó que sus juegos terminarían siendo ciertos, además de ser la primera persona que supo sobre mi aceptación e ingreso.
A los pocos años, mi padre muere de un fulminante infarto, mi hermana culminó sus estudios y siguió los pasos de nuestra madre, convirtiéndose en profesora y dando clases en las mismas instituciones que ella, y esta última cayó enferma, sus defensas se vieron afectadas por un virus pulmonar y por la depresión de perder a su esposo.
¿Cómo era de policía? Me apodaban "el intachable", correcto en todo, quizás demasiado apegado a la noble causa de mantener la ley y el orden en aquella jungla de concreto y neón. De por sí era bastante difícil sobrevivir con otro empleo, y al ser de las fuerzas del orden, más lo era.
Cuando comenzó la colonización del planeta Ganimedes, fue todo un suceso. Mi madre recibió de un familiar, nunca nos especificó quien, un mensaje, en el cual relataba como le estaba yendo y que pronto le daría un cable para ayudarla, ya que sabía las penurias por las cuales estábamos pasando. Mi madre estaba emocionada con ese documento, tenía tiempo sin saber de ese familiar. Y que luego de un tiempo te diga que te va a ayudar, creo que no sería para menos.
Me topé, después de ese asunto, con un caso muy singular. Uno que creí que resolvería, pero estaban involucrados unos amigos del alcalde y algunos del alto mando policial. Si seguía, mi cabeza iba a tener un precio, así como las de mis familiares.
Estuve meditando mi retiro, paradójicamente el día de mi cumpleaños. Si me iba por las buenas, me pagaban como un retirado más de la fuerza, y hasta me convenía.
De repente la realidad se convirtió en algo insoportable, en un peso que no podía cargar por más tiempo. Todo en lo que una vez creí se convirtió en algo inútil, algo que le molestaba a muchos. Sentía que debía doblegarme a algo que desde pequeño me dijeron que estaba mal hacer.
Fue difícil para mí aceptar que estaba encerrado en una situación que no podía cambiar y debía cambiar de enfoque. Eso o esperar una úlcera por la frustración.
Me fui haciendo a la idea de que emigrar sería lo más sano, aunque no era algo a tomarse a la ligera. Dejar familiares, amigos atrás, sin saber cuando vas a volver a verlos; creyendo en ideas de un futuro incierto en un lugar desconocido.
Así, lentamente, creí que en Ganimedes podía hacerme de un futuro a mi gusto. Acorde a lo que quería lograr y a las nuevas metas que me había propuesto.
Los trenes estelares llevaban a muchos a nuevos parajes, un transporte hacia una posibilidad de un posible lugar mejor.
Mi madre cae muerta y es mi hermana quien me da un regalo, uno que sería el que abrió la puerta hacia eso que con tanto anhelo deseaba.
-Cuando estés establecido allá, no te olvides de mi.
Me comentó mi hermana.
Al abrir una cajita mi hermana me entregaba un ticket.
-No lo haré hermana. Pero me demoraré en estar estable en Ganimedes. Sacarte de aquí es mi nueva menta.
Mi hermana soltó unas lágrimas. No era para menos. No todos los días un familiar se marchaba, aunque si bien se estaba haciendo algo común en muchos de la clase obrera, siempre es algo fuerte de afrontar.
Aquella noche empaqué lo necesario para el viaje. Pero me invadía un pesar, dejaba a mi hermana sola ante un peligro muy grande.
Pero no debía ver hacia atrás, no desaprovechar aquella ocasión. Nuestro padre nos solía alentar a tomar las oportunidades, siempre con su tono de guía, siempre supuse que alguna vez se le presentó una oportunidad y quizás no la pudo aprovechar por alguna circunstancia.
Pero me fue imposible contener el llanto. Afortunadamente solo mi hermana me vio llorar.

chibinina
29-12-2010, 11:05
Realmente me gustas, pero creo que ta has apegado mucho a Cowboy Beebop, pero realmente es interesante... Sobre todo por ese halo de misterio policial que le imprimes, soy amante de las historias policiales. Por lo que estaré al pendiente :D

Moskito
29-12-2010, 11:09
Queremos mas Sci-Fiiiiiiii jaja no es cierto, va bien el relato Thor, esperando mas entregas :D

V-King
29-12-2010, 19:59
Bien ya mas avanzada la historia; va muy bien. Recuerdas lo del PM? pues bien, olvidalo!

Me esta guistando basntante, a ratos me suena como repetitivo (ojo "suena", no digo que lo sea, si no que da la impresión de). Los tiempos estan bastante bien, los avances son torpes eso sí, se avanza mucho tiempo.... y se hace un alto para especificar,.... y asi con todos los tiempos.

La trama, aun es muy pronto para dar una opinion, pero tienes a tu favor... que es muy atrapante!

Thor_Maltese
02-01-2011, 14:44
3
La música se detuvo y nos enviaron a nuestros puestos de inmediato. Todo fue tan repentino que tomó a muchos por sorpresa.
Al salir le pregunto a uno de los sobrecargos sobre lo sucedido.
—Nos acercamos al cuadrante X-4B7, la "Boca del Lobo". Por aquí merodea el pirata Eli King y sus secuaces. Es preferible evitarlo a tener un encuentro con él.
Para evitar ser localizados, el maquinista desactivo la consola de navegación y disminuyó la velocidad del tren. Prácticamente, era como ir gateando y con los ojos cerrados por una cueva.
Los sobrecargos salieron armados, resguardan las puertas del tren. A pesar de todo, tenían entrenamiento para hacerlo.
Llegué a pocos segundos a mi puesto. Extrañamente ahora estaban unos asientos ocupados. No me molesté en ver quienes eran.
Había un silencio profundo, hipnótico ambientando el tren.
Súbito, una agitación, muchos sobrecargos cayeron al suelo. Veo por mi ventana varios destellos de luz hacia el tren. Nos habían encontrado.
En pocos minutos Eli King y sus bandoleros se encontraban dentro del tren asaltando vagón por vagón y matando a los que se oponían. Así cayeron los sobrecargos que custodiaban la entrada al vagón en donde me encontraba.
Llegaron unos a nuestro vagón, me quité el reloj de mi muñeca, el collar de plata que me regaló mi hermana, en el colgante del mismo estaba una foto de ella.
Llegaron los tres bandoleros, dos armados y uno con un saco para meter los objetos que hurtaban sus compañeros.
Cuando llegaron a la butaca en donde estaba sentado, terminé de contemplar la foto de mi hermana.
—Deje los sentimentalismos y entregue lo que tiene valor, así sea poco. Y por las fachas de estos viajeros que están a su lado, mejor ni los robamos.
Uno de los que estaba en la misma butaca que yo se levantó y les dijo molesto a los tres bandoleros.
—No son más que despojos de soldados fronterizos. No tienen honor.
De inmediato reconocí al responsable de esas palabras, era el ingeniero mecánico de piernas cortas.
Los tres maleantes lo rodearon de inmediato. Y ahí estaba él, desarmado contra tres salvajes.
—Atrévete a repetir eso en frente de nuestras pistolas.
—Con gusto.
Respondió el pequeño ingeniero. En cuestión de segundos las armas de los tres asaltantes quedaron inútiles.
— ¿Qué hiciste?
—Les corté los cañones a sus armas con mi sable láser. Soy corto de vista, así que me tuve que acercar.
Uno de los bandoleros trató de escapar, mientras los otros dos estaban estupefactos y sin moverse. El escape del aquel fue detenido en seco por un certero disparo en una pierna.
Me di cuenta que compartía puestos con aquellos bebedores de cuidado que me comentó el cantinero.
—Yukio, buen trabajo. Ahora hay que mantenerlos aquí y regresar las pertenencias.
—No hay cuerdas aquí. Hay que improvisar.
Comentó la mujer de figura esbelta.
Dijo el alto militar, después de guardar en su chaqueta, su pistola de bolsillo.
—No es mala idea. Creo que esto es suyo.
Me responde Yukio mientras me entrega mi reloj y mi collar.
—Creo que nos debemos presentar. Ya conoce a mi amigo, ahora le presento a Lorena y mi persona Christopher.
Lorena enciende su dispositivo holográfico y nos comenta.
—Si terminaron con las formalidades, debemos ir a la sala de máquinas y sacar al pirata del tren.

chibinina
02-01-2011, 14:54
Me gusta... Pero esta vez siento que hiciste un avance vertiginoso. Es decir, como que uniste de sopeton a todo el mundo. Busca que las relaciones no sean tan bruscas, del resto esta genial :wicked:

V-King
02-01-2011, 20:44
Concuerdo con Chibina; Te diste un supersalto de acción.
Pero.... te tengo fé. Supongo que es un salto momentaneo de acción. Poruqe me esta gustando este aire de misterio que tiene la historia.
Igualmente creo que te fuiste a lo animé con los personajes, pensé que dentro de lo Ci-fi hiba a ser más realista.

En resumen; me sorprendió, sigue bueno, solo que no como esperaba.

Thor_Maltese
05-01-2011, 10:42
Con todo y sus defectos la historia sigue aqui les dejo el episodio 4

4
Atamos a los bandoleros con las hebras del saco a uno de los tubos de las butacas, y le colocamos como custodio, uno de los robots sobrecargos reparado por Yukio.
—Claramente, estamos en desventaja.
Comentó Lorena.
— ¿Cuándo hemos tenido peleas justas?
Agrega Christopher.
—Pero contamos con el elemento sorpresa.
Continuó la cartógrafa.
—Me encanta ese factor ¿A ti no Christopher?
Dijo Yukio.
—No sean así con la dama-Comenté molesto.
—Está acostumbrada. Entonces ¿Nada de ataques frontales?-Pregunta Christopher.
—Pésima idea-Responde Lorena.
—Podemos usar los uniformes de los sobrecargos. Con sus placas inteligentes nos abriríamos camino hasta la sala de máquinas-Sugiere Yukio.
— ¿Me permitirían ir con ustedes?-les pregunto.
— ¿Sabes algo de combate armada?-Me pregunta Lorena.
—Fui policía.
— ¿Cargas contigo alguna arma a la mano?-me pregunta Christopher.
—Una pistola calibre 22.
Y eso fue suficiente.
Les quitamos las armas a los bandoleros y nos marchamos.
Yukio se hizo pasar por robot mientras que Lorena nos controlaba los movimientos.
Estábamos buscando la ruta más corta y con menos obstáculos que sortear, no cargábamos muchas municiones para enfrentarnos a todos los secuaces de Eli.
Finalmente, llegamos a la entrada de la sala de máquinas.
—Tengo sed-se quejó Yukio.
—Te aguantas-responde su amigo.
—No hablemos mucho, que podemos perder la sorpresa- agregué.
Abrimos la puerta. Pensé que Eli había eliminado al maquinista, pero no, solo lo estaba golpeando.
—Creo que dejé claro que nadie debía entrar-Dijo molesto el pirata, mientras nos daba la espalda.
—Deja al maquinista en Paz-dice Christopher quitándose la boina y apuntando a Eli.
—Nos volvemos a ver. Que mala suerte. Tu siempre tan valiente ¿Crees que esa arma tuya me asusta?
— ¿Qué tal si son dos armas?-Le pregunté.
— ¿Quizás tres?-Dice Yukio sacando su sable de luz.
El pirata comienza a reír, yo a molestarme.
—Nos reunimos de nuevo ¿Todo para que? ¿Un plan mediocre de tu parte de retenerme aquí hasta llegar al punto de control de la ley?
—Ese no es el plan-responde Yukio.
—Ilústrame-dice sarcástico el pirata.
—Es detenerte de una buena vez-Christopher jala del gatillo. Acierta la bala en el hombro izquierdo de Eli.
De inmediato, Yukio procede a acercarse y cortar el cañón de la pistola de Eli.
—Esto es por seguridad-Yukio apuñala a Eli en las piernas, dejándolo en el suelo, gritando de dolor.
Y no me pareció brutalidad, solo algo necesario. Con tal de detener al pirata y que no molestara mas, estaba bien.

V-King
05-01-2011, 11:06
Me gusto, lo has hecho muy bien viejo, pero me pediste que en todo momento fuese critico y sincero.

Asi que lo seré;
La historia volvió al curso natural de la emocion; la accion sigue estando pero no desprende el suspenso ni te quita el aliento como la anterior, arreglado el punto que se te "critico" (no era critica hasta no ver la historia completa).

Pero te encontré un error, un poco más grave; aunque también más dificil de ver. Tienes una pequeña contradiccion Narrador-Personaje.

El prota es el narrador, pero pareciera que tiene una personalidad distinta. El protagonista parece estar nervioso, sin estar abrumado, pero tomandole el peso al asunto. Pero el narrador, parece que viera cosas asi de espectaculares a diario, por lo que las describe poco y sin mucha emocion.

Como explicarlo; el narrador parece que fuera uno de los "3 bebedores problematicos" acostumbrados a las riñas espectaculares y peleas en desventaja. En lugar del ex-policia que se ve arrastrado a un secuestro de tren.

Thor_Maltese
07-01-2011, 09:21
Ok gracias por las críticas; les dejó el 5to y penultimo episodio de esta historia. Y muchas graciaspor sus comentarios y críticas. Bro V King T_T grax grax por su opinion.

5
Nos paramos en una alcabala y entregamos a Eli King y sus hombres a la ley.
De nuevo el tren seguía con su marcha.
—Es un hombre valiente Charly.
Me comenta Lorena.
—Y quedan muy pocos como usted. Siento que el conformismo y las pocas ganas de hacer lo correcto abundan. Fue el único de los viajeros que nos ayudó.
Agrega Yukio.
—Creo que también merezco mi cuota de agradecimiento.
Comenta Lorena nuevamente.
—Es cierto, se me pasó por alto. De no ser por su ayuda, nos hubiésemos perdido al salir del vagón. Si me permite la pregunta ¿Dónde obtuvo ese aparato?
—Un regalo de mi padre. Según, este aparato es un computador que tiene todos los mapas de navegación hechos por los exploradores espaciales, así como me permite acceder a cualquier mapa existente.
Christopher nuevamente estaba dormido mientras nosotros hablábamos.
—Y dime Charly ¿Qué vas a hacer en Ganimedes?
Y que pregunta tan buena. Ni yo mismo me la había hecho, tenía motivos para irme de la tierra y establecerme en Ganimedes, pero ¿Qué iba a hacer allá? ¿Trabajaría como policía de nuevo o como obrero?
—Realmente no lo sé.
Fue una respuesta honesta.
—Realmente, no lo sé.
—¿Qué te has propuesto como nuevas metas?-me preguntó Lorena-ya que noto que vas a establecerte de forma honesta.
—Quiero un futuro mejor para mi y para mi hermana-le respondo-lejos de esas cosas que pasan en la tierra, lejos de la corrupción y de la mentalidad de la sociedad de ladrones y cómplices.
Yukio y Lorena me miraron, comprendían mi situación.
—Nosotros queremos revivir a la humanidad contestataria-comentó Yukio-esa que jamás se cayó y se doblegó ante un interés político.
—Y ¿Cómo planean hacer eso?
Hubo un silencio.
—Primero construiremos una nave para ir navegando hasta el tesoro de Anastasia, limpiar de bandoleros el espacio para los que quieran emularnos y quizás así, todo cambie.
Me respondió Yukio.
— ¿Nada mal? Suponemos que así saldrán del letargo.
Aunque no veía conexión entre sus acciones, tenían su meta bien establecida.
— ¿Ya han estado en Ganimedes?
Les pregunto.
—Si, es un buen lugar-me responde Yukio-me recuerda al lugar en donde crecí.
—Solo tengo una queja-agrega Lorena-y si sigue así, será como una piedra en el zapato.
¿Una falla en ese lugar idílico? Me sorprendí al escuchar eso.
—Las tabernas que hay no tienen una buena política crediticia. No les gusta abrirles cuentas a sus clientes. Y con los buenos clientes que somos. Si bien bebemos mucho, somos buenos pagando y no causamos los típicos problemas de borrachos.
Suelto una risa.
-No hubo problemas en la taberna de este tren. Tú eres testigo de ello.
Me comentó Yukio.
Y fue en ese momento, llegó a mí una idea. Una idea para un proyecto que iba a emprender.
Y estuvimos hablando por un rato más, hasta que nos caímos del sueño. Estábamos agotados por emprender aquella acción. No todos los días se recorren un tren estelar hasta su sala de máquinas.
Faltaba poco, muy poco para llegar a Ganimedes.

Thor_Maltese
09-01-2011, 13:47
Sexto y último episodio de esta historia

6



Finalmente llegamos a Ganimedes. Ese lugar de que tanto han dicho.
Lo confirmé, todo era verdad.
Pasé los siguientes cinco años trabajando, aceptando cualquier empleo y acumulando capital para hacer mi propio negocio y sacar a mi hermana de la tierra.
Si bien no volví a ver a los "tres ases" escuché todas sus aventuras y todos los rumores que salieron de boca de los maquinistas de trenes estelares, aventureros y demás integrantes del gremio de viajeros espaciales.
Ahora, podía pensar de hacerme de una esposa e hijos, estar tranquilo junto a ellos y mi querida hermana.
Pero nunca olvidé mis raíces, solo tuve que hacerme a la idea de que no había razones para regresar a aquel lugar, ese al que una vez llamé hogar. No negué de donde vine solo hacerme a la idea de que no volvería por mucha nostalgia que me diera.
Una tarde, medio floja ya que casi no había clientes, llegaron tres personas. Y que alivio había sentido al verlos pasar por la puerta y sentarse en una mesa.
— ¿Este es el famoso establecimiento "Barril Miller"?
Preguntó una figura de piernas arqueadas y baja estatura.
—El mismo, atendido por su propio dueño.
—Entonces, esperamos que recuerde que los "tres ases" son buenos clientes.
Agregó la figura alta, de porte elegante y voz gruesa.
— ¿Cómo olvidar eso?
Ahí estaban ellos, muy cambiados, pero los mismos que conocí en el expreso.
Se les preparó una buena comida y se les colocó buena música.
Al momento, nos reconocimos y nos saludamos.
Christopher llevaba un parche en el ojo izquierdo, Lorena y Yukio estaban casados.
—Aunque no lo admitan muchos, gracias a ustedes se ha renovado el espíritu de aventura, así como han bajado los actos de piratería.
—Gracias amigo. Y ¿Qué nos tienes reservados?
Me preguntó Lorena.
—Buena comida y bebida así como una cuenta para ustedes.
— ¿Qué estamos esperando?-dijo Yukio- ¡A beber y comer!
Christopher me detiene antes de irme a preparar su orden.
—Vienen días oscuros, una amenaza vendrá y por nuestra culpa. Es por eso que venimos a verte.
—Y en caso que no nos volvamos a ver, te traemos este regalo.
Agrega Lorena.
—Es un arma muy singular. Es una pistola Esparta calibre 45. Desarrollada por mí.
Comenta Yukio.
—Entonces dejemos las caras largas y celebremos, solo por hoy.
Así pasaron el día en mi negocio los "tres ases" inmortalizados en esa foto en la pared. Así pasaron mis días en ese lugar llamado Ganimedes.

Fin