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Ver la versión completa : (Torneo de Cuentos) Noche fria,noche en llamas



terundio
18-11-2012, 21:51
Hoy es sábado por la tarde y solo quiero dormir un poco después de una semana difícil. El trabajo ah sido duro, casi me ah dejado sin tiempo y energía.
Todo esto me a estado afectando en mi relación con Vanina , mi novia.; es una de esas chicas que tiene todo resuelto en su vida a excepción por mi. Espero ir a verla después de descansar un poco, quiero ofrecerle lo mejor de mi. Ayer no contestó los mensajes de texto que le mandé.

Primero apago la televisión, que a esta hora solo pasan noticias sobre inseguridad. Luego me voy a dormir; inmediatamente toco la almohada me pongo a roncar.

Me despierto repentinamente; eh oído algo que parecía un grito, o quizás soñaba no lo se. Aun estoy confundido. Miro por la ventana y el cielo me dice que eh dormido más de lo que pretendía. La alarma de mi teléfono móvil me fallo, se le debe haber acabado la batería. Me levanto trastabillando y paso directamente a la cocina, toco el interruptor de la luz pero no pasa nada .Mierda me eh quedado sin electricidad, voy a tener que usar el quemador para ver. Intento arreglarme solo iluminando con el fuego.

Pienso en llamar a Vanina, entonces recuerdo que se le agoto la batería a mi celular; en estos mementos lamento no tener un teléfono fijo. Ahora que lo pienso , quizás ella haya intentado comunicarse.

No se que hora es ,así que me dispongo a salir. Para salir a la calle debo atravesar un pasillo primero, como un pequeño patio. Cuando estoy por salir oigo que alguien me llama, es mi vecino Héctor, que apenas asoma sus ojos por encima de la medianera. Me dice algo pero no logro escuchar bien, así que me trepo en la pared para quedar a su altura.

-¡Cuidado!- me dice susurrando, pero con énfasis-¿a donde vas? ¿no as visto lo que hay afuera?-
-¿que?- le pregunto yo sin entender nada. Entonces el intenta decirme algo pero no puede omitir palabra, hasta que finalmente se acerca y me dice-unas cosas, unos tipos raros...no salgás-me quedo en silencio un momento-¿pero que hacen?- Su respuesta me sorprende -se llevan a la gente, cre... creo que se los comen- En ese momento una leve sonrisa se me dibuja en el rostro, pero de inmediato se me eriza los pelos de la espalda al ver que la expresión de Héctor era de genuino terror . Y el es un tipo serio, no es de andar con bromas de este estilo.

Me descuelgo de la pared con cuidado y me acerco a la puerta que da a la calle. Héctor se queda expectante mientras yo acerco mi ojo al agujero de la cerradura. Veo la calle vacía ,iluminada solo por la luna, pero nada más. Espero unos segundos...y lo veo, cruzando por la calle. Me quedo paralizado por el miedo; simplemente no puedo creer lo que veo. Un ser muy alto y piel blanca , esta vestido de negro, su rostro es perturbador, lleva una sonrisa macabra permanentemente. Pero lo que realmente me turbó es el espacio vacío que hay debajo suyo. Este tétrico ser se mueve sin tocar el suelo. Entonces veo a otro. No se por que, pero me ayudo a reaccionar , por lo menos para poder moverme y alejarme de la puerta. Vuelvo la vista hacia Héctor y continuamos hablando, pero ninguno sabe que sucede. Me explica que su teléfono fijo no funciona al igual que los celulares.

La esposa de Héctor que estaba sola dentro de su casa, se acerca también y allí nos quedamos. Las horas se hacen largas. Ninguno quiere estar solo .Se oyen gritos a lo lejos, y de pronto uno muy cerca .Algunas sirenas también, pero luego se pierden. Allí nos quedamos hasta el amanecer. Los tres estamos cansados pero no podemos dormir.
En toda la noche no pude dejar de pensar en Vanina, si estaría bien; ojala este bien.

Me asomo por el agujero de la cerradura para ver si siguen allí, parece que no ; pero si veo a la vecina de enfrente, de rodillas, parece estar llorando. Miro a la pared otra vez pero Hector y su esposa ya no están.

Me quedo observando por el cerrojo unos minutos más; la señora de enfrente deambula de un lado a otro hasta que se sale de mi campo visual. Entonces algo se atraviesa frente a mi puerta y la golpea

tun tun tun...

Me asusto muchísimo pero a continuación oigo la voz de Héctor y me tranquilizo. Abro lentamente y lo hago pasar- vení Claudia- le dice a su esposa. Es unos de esos momentos en los que nadie quiere separarse de nadie.

Más preguntas sin responder fue lo uno que charlamos adentro; entonces decidimos salir a investigar. No nos fuimos sin antes tomar algo para defendernos ; por mi parte fue un machete , Héctor una tubería suelta y Claudia tomó un palo de madera el que sujeta fuertemente y presiona contra sí misma.

Entonces salimos a la calle, que ahora está iluminada por el sol de la mañana. Deben ser ceca de las nueve y media en este momento, pero no podemos saberlo con seguridad. Vemos algunas personas igual que nosotros, merodeando y agrupándose. Algunos preguntan por personas perdidas, otros hablan acerca de la iglesia y nuestros pecados. Muchos están empacando cosas y subiendo a sus automóviles.

Llegamos a un supermercado cercano; Héctor y Claudia entran, pero yo debo hacer algo primero. Les hablo de Vanina, y luego de despedirnos me dirijo hacia su departamento. Las calles se llenan de personas mientras avanza el día, incluyendo policías y enfermeros , pero solo unos pocos de estos últimos. Finalmente llego a su domicilio en un segundo piso. Toco la puerta pero no sale nadie, toco una vez más y nada. Entonces miro al suelo y veo una nota, se debe haber caído. La nota dice:

“Estoy fuera por seis meses”

No es la letra de ella, ademas tiene un dedo marcado, se ve marrón. Pero no como el chocolate, es mas bien tirando a rojo.

¿Seis meses fuera? Como es que no me dijo nada, hace tres días pude verme con ella y no mencionó ningún viaje. Su madre,Míriam , debe saber algo. Conozco el camino a la casa de esa vieja , está un poco lejos pero aun es temprano. Cuando salgo del edificio me encuentro una bicicleta -mierda, por que no tengo auto- me digo a mi mismo. Comienzo a pedalear a mi nuevo destino.

El sol esta en su punto mas alto, deben ser la doce del medio día. Voy pensando en lo poco que soporto a Míriam;es de esas viejas locas que creen en todo, encendiendo inciensos apestosos y visitando a “santos” populares. Siempre habla de su amiga Olga, una vieja mas loca que ella, por suerte nunca la conocí . A mitad de camino me asalta el recuerdo de esos extraños seres y el cuerpo se me entumece. Empiezo a dudar de mi cordura, realmente conversé con Héctor anoche. Es decir, yo vi esas cosas , pero quizás estoy alucinando, quizás nunca me desperté de mi siesta. Entonces me detengo abruptamente y miro a mi alrededor, es una zona de suburbios ; El viento corre suavemente, no hay nadie en las calles, pero alcanzo a ver una cortina correrse. Continúo pedaleando , ahora más rápido.

Ya es bastante tarde y aun no llego, por lo que empiezo a preocuparme por mi ahora. Me apresuro más y con mayor tesón. En un momento miro hacia arriba y veo la luna en el cielo, que todavía se mantiene celeste. La oscuridad comienza a apoderarse de las calles, las luminarias no se encienden; y mi corazón empieza a acelerarse. No se si es por correr en la bicicleta o por lo inminente, lo que viene con la oscuridad, la perturbadora realidad. La oscuridad continúa avanzando con el contraste de la luz tenue del ocaso sobre ella.

No puedo continuar y me detengo, ahora realmente desesperado toco la puerta de una casa pero nadie abre. Pruebo en otra , en esta ocasión se oyen personas dentro pero no abren. -alguien por favor, déjeme entrar-grito, mientras el ultimo rastro de luz del día se desvanece. Me subo en la bicicleta para continuar, pero lo hago tan apresurado y tembloroso que a pocos metros caigo dentro de una acequia. Me raspo los codos y las rodillas pero eso no es lo peor. Con mis manos percibo algo blando y mojado .Pues continuo palpando con la esperanza de que no sea lo que yo creo, pero al levantar algo noto que tiene dedos, fríos y muertos; entonces lo arrojo asqueado, al borde del vomito, pues ya no tengo dudas de lo que es. Salgo de la acequia y me alejo corriendo.

El temor se apodera de mi, no me animo a tocar siquiera una puerta para no llamar la atención. Tampoco quiero volver por la bicicleta pues eh empezado a sentir la sensación de que algo me sigue. Me muevo con cautela por la vereda, agazapado ,mirando hacia todos lados, empuñando el machete que tomé de mi casa. De pronto oigo un automóvil que acelera y choca ; Un grito desgarrador, y a continuación llantos y más gritos. Rápidamente corro hacia allí ahora con un brote de valentía que no se de donde salió. Veo una luz naranja que resplandece desde una calles a mi derecha. Me acerco apresuradamente buscando la luz, pero al doblar la esquina el corazón casi se me sale por la boca.

Hay uno de ellos parado justo delante de una casa, sosteniendo a una persona, y a un costado un vehículo incendiándose , chocado contra un poste. Pero esta vez eh tenido suerte, este monstruo esta de espaldas y al parecer no me a notado. Del iterior de la casa sale una mujer con lagrimas en sus ojos, que corre hacia el monstruo y toma el pequeño pie de la persona ; por mas que forcejee no lo puede mover, de hecho este esperpento estira su brazo y la toma a ella también,-Nooo- exclama la mujer lastimosamente. Entonces me acerco más a este ser, rápido pero en dos intervalos y una vez que estoy cerca, levanto el machete, inflo el pecho y apunto a su cabeza; la que esta la altura de la mía ya que se encuentra encorvado, y acierto el primer golpe; entonces este comienza a gritar estruendosamente; no como un humano, ni como un animal sino como si fuera el claxon de un camión grande. Lo golpeo otra vez, pero sigue gritando por lo que continúo golpeando haciendo que se derrumbe en el suelo con su cabeza hecha pedazos. La mujer toma en sus brazos a quien el monstruo tenía, es una niña, y entra a la casa de donde salió. Cuando miro a mi alrededor, todos esos seres se estaban acercando a mi con sus maléficas sonrisas, unos diez tal vez. Entonces me meto en la casa , pero ya estaban tan cerca de mí, que no alcancé a cerrar la puerta. Mientras subo las escaleras siento como los dedos de uno me rozan la nuca. Arriba veo una puerta cerrar. Corro hacia esta cuando uno me intenta tomar de la ropa que alcanza a deslizarse entre sus dedos. Toco rpetidamente en la puerta hasta que se abre y la mujer me hace entrar.


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-No pueden abrir puertas -me dice la mujer con voz agitada- Tienen prohibido abrir puertas-Entonces la miro confuso y le pregunto-¿Qué?¿có- cómo sabe?-La mujer se sienta en la cama y mira a la niña que se encuentra acostada y comienza a hablar calmadamente-Todos eso “Levitantes” no vinieron por su cuenta, ellos fueron invocados...por alguien como yo-Me acerco despacio-¿Qué querés decir con eso?-Voltea su cabeza y mirándome a los ojos me dice-Yo, soy una bruja. Y quien hizo todo esto es alguien como yo...o no. ¡No!, yo no soy como ella ,yo jamas haría algo así .Por ningún motivo expondría a mi hija a algo así-Vuelve la mirada a la niña y acaricia su cabeza. Yo tomo mi frente y trato de pensar-No entiendo nada. ¿bruja? Es decir... -le digo ahora. Ella continúa acariciando a la pequeña mientras habla-Nunca te di las gracias por salvarnos. Gracias, no se que habría pasado si no hubieras llegado justo. Pero decime: ¿Por qué estas acá?-Me quedo en silencio unos segundos y le explico-Estoy buscando a mi novia, pero explíqueme que es eso de lo que habla, ¿qué son los levitantes?...¿Quien hizo esto?-Ahora se queda observándome en silencio, y luego se acerca y me dice-Vos sos valiente. Has venido hasta acá para rescatar a tu novia y nos salvaste a nosotras, tal vez.... vos podrías arreglar esto-hace una pausa y continua- Solo tenes que ir a una casa cerca de acá y apuñalar a una mujer. Mirá, con este cuchillo-Saca un cuchillo adornado con joyas, por lo que yo me alejo un paso - Ella debe haber pedido algo a los levitantes. Ellos te cumplen deseos si los dejas alimentarse en tu ciudad , si la matas el trato quedará anulado. Yo lo haría, pero no puedo-

Me siento a su lado y la interrogo repetidamente, si no me está mintiendo pero ella lo niega - Decime ¿donde está?-le pregunto finalmente.

Salgo de la casa por la ventana que da al patio después de que ella me dice donde encontrar a la bruja. Me llama la atención que es cerca de la casa de la madre de Vanina. Paso a través de los patios, que parecen estar vacíos, hasta llegar a la calle nuevamente. Aun no puedo creer que considere matar a una persona pero continúo. Sigo caminando. Veo machas oscuras de sangre en las calles, cada vez más a medida que avanzo, ademas empieza a apestar a podrido. De pronto veo levitantes merodeando. Me quedo detrás de un auto estacionado esperando a que se vayan por casi media hora, hasta que se van, o eso parece. Prosigo lentamente ,con los ojos bien abiertos . Sin darme cuenta llego a la casa donde debería estar Miriam.

La puerta esta abierta, no es una buena señal. Está muy oscuro adentro, pero entro rápidamente. Al cruzar el umbral de la puerta algo me toma por delante; o no, es uno de los monstruos. Me arroja contra el suelo entre dos más de ellos. Esta oscuro, pero no lo suficiente como para no ver sus espeluznantes sonrisa crecer. Uno de ellos me toma del rostro con sus manos largas y huesudas. Comienza a acercarse emitiendo un a riza horrible,similar a una crisis de asma. Acerca su rostro al mío y losgro ver sus espantosos ojos, tan abiertos que se ven casi redondos. Comienza a presionarme contra el suelo y entre sus manos , mientras yo lo golpeo inútilmente,es demasiado fuerte . Otro me toma un brazo y comienza a tirar gradualmente .Mi cuello empieza a doblarse, un poco más y se rompe, por lo que muevo mi cuerpo usando mis piernas, pero al hacerlo me disloco el hombro, un enorme dolor me asalta ahora. Continua tirando y su riza se se vuelve más intensa a la par de mi dolor. De pronto recuerdo el cuchillo , con mi mano libre lo saco del cinturón y apuñalo al que sostiene mi cabeza. Este se queda paralizado mientras su asquerosa sonoriza se borra de su rostro y a continuación le comienza a salir litros de sangre por la herida, la que se agranda cada vez más hasta que literalmente, el monstruo estalla por su vientre.

Cubierto de sangre negra me levanto, pero no veo a los otros dos, solo la mitad del que apuñale. Primero coloco mi hombro y luego busco fósforos en la cocina. Entro en todas las habitaciones con un fósforo encendido pero no encuentro a nadie, solo sangre derramada en uno de los dormitorios. Alumbro el suelo donde hay algo tirado. Es una camiseta ensangrentada y rota, como de la talla de Vanina y cerca un collar, lo reconozco es de ella. Comienzo a llorar y caigo en el suelo-Maldita bruja, te voy a matar- grito al aire más otros juramentos.

Salgo de la casa destrozado y lleno de ira. Al doblar la esquina esta mi objetivo, allí voy corriendo empuñado fuertemente el puñal. embisto la puerta que se abre totalmente. Una luz verde sale del final de un pasillo. Mientras me aproximo oigo voces del interior. Cuando estoy frente a la puerta del final del pasillo, esta es abierta por una mujer mayor. No puedo ver su rostro ya que tiene la luz de unas extrañas velas a su espalda. Esta dice mi nombre-Pasá , pasá – me dice después. Se hace hacia atrás por lo que puedo ver su rostro, es Míriam. No comprendo. Adentro una mujer anciana sentada frente a una chica recostada. No es cualquier chica sino que es ella, mi Vanina. Me arrojo sobre ella derramando mis lagrimas sobre su cuerpo, su cuerpo frio y sin vida. Míriam se me acerca toma mi brazo y con una sonrisa desencajada en el rostro me dice,-No te preocupes, todo va a estar bien-La miro a los ojos y pregunto que paso.-Unos ladrones , entraron a su departamento. Pero ella se resistió y le dispararon-Me quedo recostado sobre ella, aferrándome a su cuerpo.

-¿Por que?.- es lo único que puedo decir continuamente. Miriam se arrodilla a mi lado- No llores, la vamos a tener de vuelta...gracias a Olga-En ese momento miro a la anciana,que está con los ojos serrados murmurando cosas que no logro oír .Por extraño que paresca me recuerda a alguien.; claro, la mujer que conocí mas temprano. Esa anciana es su madre.

Me dirijo a Miriam nuevamente-¿cómo que la vamos a tener de vuelta?- le pregunto. Entonces ella contesta-Olga la va a traer de nuevo, eso si ,va a tardar un poco.
.-¿Cuánto?-pregunto otra vez.
.-Unos meses- dice como si no importara -cinco, seis meses. Pero vale la pena esperar.

Me quedo en silencio un momento ,con la cabeza gacha, mareado y apesadumbrado , mirando el rostro pálido de Vanina. Tan joven, tan buena que siempre fue. Esto es tan injusto, todo es tan injusto. Entonces le digo:

.-Olga no va a traerla de vuelta, son los levitantes los que lo van a hacer. Ella solo los trajo...¿verdad?-
-Bueno si, por eso se tiene que quedar así durante la noche- me dice Míriam -Hasta que ellos estén satisfechos-
-¿Pero las personas?.La gente inocente que...-se me corta la voz.
-¿Es que acaso vos no lo harías?, ¿no la amas?- reclamándome.

En ese momento aprieto el cuchillo fuerte mente -Por supuesto, pero...no puedo-Le contesto a regañadientes mientras las lagrimas brotan de mis ojos.

Me pongo de pie, pero no logro erguirme del todo. Mientras Míriam me recrimina- Entonces no digas estupideces, Olga a sacrifica mucho por nosotros. Y yo también, Quien crees que la trajo desde su departamento - . Doy un paso hacia Olga , aprieto los dientes, cierro los ojos fuertemente y sin mirar, comienzo a apuñalarla ferozmente, una y otra vez mientras Míriam intenta detenerme, gritando y rasguñando, pero la empujo con facilidad y continúo apuñalando hasta que no puedo más.

Salgo de la habitación ensangrentado y consumido por completo. Salgo a la calle y noto que las luces se encienden. Me voy de ese lugar, cuando paso por la casa de Míriam no veo al levitante que se partió en dos. Continuo hasta llegar a mi casa, ya en el alba.

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Esa tarde me entero de la magnitud de esas dos noches. Esos monstruos ocuparon toda la ciudad y las afueras, hasta el momento se sabe que más de 700 personas murieron. Muchos otros han sido internados en hospitales psiquiátricos, entre ellos Míriam

Tambien pasan imágenes de automóviles varados en medio de las rutas.

Pasan los meses y se que matar a Olga le salvó la vida a muchas personas inocentes, sin embargo, por más que intente convencerme de lo contrario, no puedo dejar de sentirme, como el asesino de Vanina.


Espero que los haya entretenido.

Thor_Maltese
25-11-2012, 12:56
No quiero sonar muy rudo con mi opinión pero:
Un tema tan interesante que tocaste en el relato, a medio camino de un Silent Hill y de un Cloverfield, es dañado por cosas tales como errores en el uso de "ah" una exclamación en vez de "ha" forma de conjugar el verbo haber (y lo mismo aplica al "eh y he") así como el hecho de que colocaste todos los diálogos juntos sin saber quienes son los que mantienen una conversación, memento en vez de momento, "as" en vez de has así muchos escritores novatos que usan el guión corto para los diálogos, cuando se usa el guión largo para los mismos. La historia te hubiese quedado mejor si la hubieses escrito en pasado y dejado de lado los modismos de tu país, que se escapan de vez en cuando

terundio
25-11-2012, 20:18
Bueno la verdad lo escribí a las apuradas por se me acababa el tiempo y no tenía nada hecho, pero si pensado.
La próxima pongo los diálogos uno debajo de otro para que no haya confusión.
Es verdad, en pasado habría quedado mejor, pero no creo que los modismos le quiten calidad a un relato.

Rudos son los comentarios de futbol en youtube :lol:
No enserio, es sorprendente como se insulta la gente ahí.