Hace mucho tiempo, Skurge murió, sacrificándose como el más noble de los héroes, y robando la muerte que le correspondía a Thor. Desde entonces, él ha vuelto varias veces, de ida y vuelta desde el reino de los muertes para ofrecer su ayuda cuando le es requerida, sin saber que con cada ocasión, la muerte que lo robó a Thor le era despojada poco a poco...
En su hogar en Valhalla, Skurge comenzó a ser torturado por las visiones del fatídico futuro que se acercaba a Thor, así que decidió contarle sobre eso a Odín.
Como padre del actual All-Father, Odín le ordena a Skurge que tomé de nuevo la muerte que ya le había robado a su hijo, pero Executioner ya no puede salir de Valhalla, Brunhilde misma se aseguró de que jamás pueda volver a abrir esas puertas, así que Odín le revela la única manera en que aún puede salir.
Para cumplir su misión, Skurge morirá dentro de Valhalla, pero eso significa que la siguiente vez que muera no podrá volver a este lugar y tampoco Hel lo recibirá, lo único que le espera es el solitario Vidblainn, la muerte final de los dioses...
Thor ha llegado a la puerta de Utgard, pero ante él se muestra Skurge, quien está más decidido que nunca a detener al All-Father para tomar su lugar en esta misión y recuperar la muerte honorable que le pertenece.
Y desde el otro lado de la puerta, Thanos espera el resultado..
La renovada Bloodaxe de Skurge fue forjada por Ullr, el hermano de Thor. La magia que creó el arma la únió al alma misma de Skurge, así que ahora con cada gota de sangre que saborea hace que su portador se fortalezca, pero también hay un terrible costo por ese poder, si Skurge pierde la batalla, el hacha tomará su sangre y su vida. Pero eso no le importa a Executioner, porque solo significa que hoy gane o pierda contra Thor conseguirá la muerte que tanto ansía...
Lo que está tras la puerta de Utgard no es Thanos, sino una sombra que ha tomado el rostro de lo que Thor considera la representación de la muerte que lo acecha, y desde ese lugar cuestiona al dios del trueno, sus razones para luchar, ya que los humanos no merecen ser protegidos de la inminente llegada de los dioses primigenios.
Pero, Thor tiene muy claro lo que debe hacer...
"¿Debo rendirme ante su llegada? ¿Antes de que lleguen? ¿En que me convertiría eso? Nunca lo haré.
Si hubiera solo mil en la Tierra que se aferran al calor de sus almas --- quienes buscan amabilidad, quienes comparten justicia y amor -- ¡pelearé por esos mil! ¡Si no hay sino cien, ¡pelearé! Si hay diez, -- ¡pelearé! Si solo queda un alma sobre la Tierra entera que conozca el amor... ¡pelearé hasta el fin por ella! ¡Y ellos por mí! ¡Decir algo distinto es rendirse!
Y no me rendiré..."
Thor se niega a derramar más sangre y continuar la batalla, así que le entrega Mjolnir a Skurge y le ofrece un trato...
"Dices que debo morir o matarte, Skurge. Yo digo que estoy cansado de que me digan lo que debo hacer.
Hace mucho demostraste que eres digno del martillo... así que tómalo y sígueme, mi Einherjar, a Utgard, y a todo el peligro que pueda lanzarnos. Estás en lo correcto y yo estaba equivocado -- así que pelea a mi lado, con mi martillo en vuestra mano, como mi amigo y mi camarada".
Thor se niega a derramar más sangre y continuar la batalla, así que le entrega Mjolnir a Skurge y le ofrece un trato...
"Dices que debo morir o matarte, Skurge. Yo digo que estoy cansado de que me digan lo que debo hacer.
Hace mucho demostraste que eres digno del martillo... así que tómalo y sígueme, mi Einherjar, a Utgard, y a todo el peligro que pueda lanzarnos. Estás en lo correcto y yo estaba equivocado -- así que pelea a mi lado, con mi martillo en vuestra mano, como mi amigo y mi camarada".