Siempre he sido un gran fans de este personaje. Y a menudo he sentido que ha sido infravolaro ousado solo como relleno. Incluso obligado a ser menos de lo que es solo para que el escritor de turno le dé más brillo a otros personajes más populares. Por ese motivo hace un tiempo decidí escribir mi propia historia sobre Rachel Summers y darle las aventuras que siempre pensé que pudieron haberla hecho brillar. De aclarar cosas que creo que ni los mismos escritores actuales entienden del personaje. Comenzaré partiendo de detalles canonicos y luego me ire adentrando en ideas mas "originales"
Será la primera vez que publique algo que escribo. Así que pues... Sean amables con la crítica jeje (? Y espero que los que se animen a leer, y lo disfruten.
Será la primera vez que publique algo que escribo. Así que pues... Sean amables con la crítica jeje (? Y espero que los que se animen a leer, y lo disfruten.
Prologo
Morir… ¿Cuántas veces lo he hecho en el pasado?
Es tan familiar sentirse rodeada de la nada. Solo flotar en un gran abismo sin que el tiempo parezca transcurrir y al mismo tiempo poseer cierto grado de conciencia.
Parece que transcurrió toda una vida desde que experimenté por primera vez una experiencia similar. Esa cuando cambie mi lugar en el plano físico por el de Brian Braddock [1], atrapado en el centro de la corriente temporal tras un intento de regresar al presente en un salto desde el futuro. Debido a aquello terminé allí, confinada en ese limbo cronal durante dos mil años[2]. Sin envejecer, sin que el tiempo diera movimiento a mis células. Un estado de estasis casi total.
Así permanecí hasta que “algo” me arrojó al futuro de la tierra-4935.
¿El destino quizás? Inicialmente eso creí, como si un ente mayor que se encarga de dirigir el rumbo de nuestras vidas, me hubiese llevado hasta allí. Todo por qué en ese futuro apocalíptico conseguí las herramientas para crear una rebelión con la cual hice frente al déspota Apocalipsis. Un grupo que forjó con esfuerzo un lugar seguro para velar por el futuro de mi hermano, Nathan. Una familia de forajidos que le brindo un hogar, un refugio[3].
Finalmente, cuando mi momento de morir llegó… luego de haber traído la mente de nuestros padres del pasado a unos cuerpos clonados que creé específicamente para ellos, con el fin de que velarán por la crianza de Nathan. Y tras haber ayudado a enseñar a mi hermano como contrarrestar el virus tecno orgánico con su poder crudo… creí que mi destino se había cumplido. Que había alcanzado el pináculo de lo que podía hacer por él, y por tanto el propósito de mi vida.
Me equivoqué.
Al experimentar la muerte una vez más sin contar con el excedente de energía cósmica de la fuerza fénix, descubrí que el espíritu, el alma de un telepata de alto nivel, se desvanece con más dificultad de lo que se cree. Y si se trata de una Cronópata de clase Omega como es mi caso, es algo prácticamente imposible.[4]
Cuando mi forma física falleció, mi esencia astral solo regresó por inercia a ese abismo temporal, ese espacio dónde fluye la corriente del tiempo. Dónde pasado, presente y futuro se recorren una y otra vez como si estuvieran conectados por un círculo interminable. Con corrientes y resacas que forman botellas de Klein multidimensionales una y otra vez. A ese punto donde la historia concluye y reinicia, donde el paso del tiempo no tiene efecto. Un lugar que solo puede definirse como un abismo o limbo temporal. Allí es donde mi esencia como cronopata parece sentirse en casa.
No sé en qué momento logré agarrarle el truco a ese estado. Ni cuánto tiempo me tomó. Solo se que mi amor por mi hermano, mi preocupación por su bienestar, por su futuro, me dio las herramientas para salir de ese limbo de no existencia. Encontré la forma de proyectar mi forma astral hacia cualquier punto del tiempo[5], de anticipar peligros en futuros posibles, y más importante aun, un modo advertirle a Nathan en los momentos adecuados para asegurarme de que alcanzará su destino de frustrar los planes de Apocalipsis y evitar la profecía de los doce[6]. Incluso llegando a desplazarlo hacia el futuro temporalmente cuando fue necesario, para recordarle la importancia de su misión para la línea de realidad sagrada[7].
Por eso mi espíritu estaba allí aún, consciente a pesar de estar muerta físicamente ¿O no?
No.
Mi opinión sobre lo que implicaba mi destino y el propósito de mi existencia cambió cuando, como efecto paradójico, me topé con la perturbación temporal que creó mi pasado al quedar atrapada en aquel lugar de no tiempo al cambiar de lugar con Brian. Al verme cara a cara con mi versión del pasado viva, resignada, atrapada y sobre todo, sin experiencia de como moverse por aquel espacio.
¿Qué debía hacer? ¿Era casualidad? Creyendo que todo en mi vida cumplía un antojo del destino, concluí que aquello no era casualidad, que si estaba allí frente a la Rachel del pasado era porque aún debía desempeñar un rol. Fue entonces cuando concluí que debía ser yo quien “empujara” a mi yo del pasado hacia el futuro correcto.[8]
Use los recursos a mi disposición: mi potencial telepático y crono-psíquico. Me enlace con la conciencia de mi versión del pasado, de forma sutil. Un susurro suave. Persuadiéndola a usar su habilidad para moverse por el tiempo de forma inconsciente, aplicando la experiencia en ese arte que había adquirido con los años, que el mismo fénix me había enseñado.
La guíe hasta el momento correcto para salir a la realidad y, justo en ese instante, ocurrió algo qué me dio la mayor lección que he aprendido hasta ahora sobre el tiempo y el destino. Una tormenta temporal de refracción cronal. Un evento único que ocurre cuando el pasado es modificado por influencia del futuro.
Hasta ese momento había creído que el futuro se podía modificar alterando el pasado en momentos justos. Daba por sentado que si Cable alcanzaba su destino e impedía el ascenso de Apocalipsis en el pasado, el futuro que vio nacer al clan Askani desaparecería, que de algún modo el futuro se reiniciaría y todo cambiaría.
Que equivocada estaba.
Vi frente a mis ojos como, al cambiar el pasado, el futuro inmediato de la tierra 616 se movía y refractaba, creando una ramificación alternativa de la realidad y daba paso a un nuevo futuro posible para la tierra 616. El futuro 4935 no desaparecía, solo se hacía un lado y se consolidaba como una realidad alternativa, como si el engranaje del tiempo que marca cada estación, cada año, pasado, presente y futuro, se hubiese movido para alinear el nuevo orden multidimensional.
Y como efecto secundario de aquella tormenta temporal que irradiaba una cantidad de energía cronal sin precedente… vi, anonadada, como mi versión del pasado era refractada, como en un instante había un cuerpo, y al siguiente habían dos, como una versión salía del flujo temporal hacia la realidad 4935 portando una pequeña fracción de la fuerza fénix, y como la otra seguía de largo por aquella corriente que la empujaba hacia el final de los tiempos.
Y a mí… a mí me arrojó con fuerza hacia una realidad futura, como quien es arrastrando por la ola de un tsunami. En el trascurso intenté enlazarme psíquicamente con aquellas dos mentes que se acababan de duplicar, que hacía nada había tenido frente a mí. El impacto del enlace psico-cronal que construía a tientas y con fuerzas me golpeó como un flash. Estaba consiguiendo algo que desconocía podía hacer, alcanzando una nueva capacidad de mi propio poder.
Cómo si de una red se tratara, pude sentir psíquicamente la mente de cada versión viva de mi propio pasado, y más aún, a todas aquellas versiones alternativas refractadas de mí misma que se habían creado debido a las ramificaciones del tiempo. Todas proviniendo de un la misma persona, compartiendo un mismo cuerpo en algún punto del pasado.
Intenté rastrear aquellas mentes pasadas, cada una más joven que la otra, con menos variantes refractadas, hasta llegar a esa versión de nosotras en la que fuimos un mismo ser en el multiverso, cuando todas compartimos el mismo latido en el vientre de nuestra madre, la fuerza fénix encarnada, nuestro origen.
Lo siguiente no se cómo describirlo con exactitud. Había una melodía única, hermosa imponente y cálida. Estaba rodeada de… ¿Energía? ¿era energía? Solo percibía una matiz de luz color rosa, quizás era solo la percepción de estar dentro del vientre. Así fue al menos en un instante, al siguiente era todo blanco, un blanco cegador. Y fue entonces cuando escuché una voz que venía de todas partes y me hablaba directamente a mí, la anciana que husmeaba en la mente de sus pasados.
—Rachel Summers... Tú eres la hija del Fénix, la hija de las estrellas. Tu fuerza de vida, tu alma está hecha de la misma flama inextinguible. Compartes el material genético de Jean Grey y Scott Summers… pero tu alma… tu alma es inextinguible… así que ahora arde. ¡Arde y renace, Rachel Summers!
Al instante siguiente estaba inhalando una bocanada de aire, rodeada de un fuego cósmico que formaba la silueta de un ave rapaz. Caí al suelo, de rodillas y con mis manos apoyadas sobre el suelo.
¡Estaba viva![1] Excalibur Vol! # 75
[2] X-Men: Phoenix #1
[3] X-Men: Phoenix #1-3
[4] Las Aventuras de Ciclope y Fenix # 1-4
[5] Cable vol 1 #23
[6] Cable vol 1 # 65
[7] Cable vol 1 #71
[8] X-Men: Phoenix #2-3