Al principio de este volumen de Uncanny X-Men vimos como la iconica mansión Graymalkin donde los X-Men vivieron durante muchos años, acabo convertida en una prisión para mutantes a cargo de Corina Ellis, una podcaster anti-mutante.
El primer recluso de esta prisión era el misterioso Prisionero X, quien mas tarde se revelo ser Oscar, el propio hermano de Corina, un poderoso mutante psíquico y sociópata que habia sido mantenido a raya por Scurvy, el amante de Corina.
Cuando Scurvy fallece a causa de sus poderes, Oscar, ahora llamándose Perimetro, toma el control de su cuerpo y de los demás prisioneros y los lanza contra Monet St. Croix quien trataba de detenerlo.
Monet pide ayuda a los X-Men de Rogue pero estos se encontraban lidiando con versiones sintéticas de los New Mutants, obra de Perimetro, quien también atrapo a los Outliers en una simulación del pasado.
Usando los poderes del Ojo de Poder de Agamotto, Gambit descubrió que los New Mutants no eran reales y rápidamente acabaron con ellos, trayendo tambien de regreso a los Outliers, quienes gracias a Mutina también habían descubierto la verdad.
Quicksilver llego para ayudar a su novia Monet mientras que Banshee finalmente acudió al rescate de su hija Syrin, una de las prisioneras de Graymalkin.
Mientras Corina intentaba escapar en un helicóptero, Banshee uso sus poderes para hacerlo estallar en venganza.
Finalmente los X-Men logran detener a Perimetro y la Prision Graymalkin sera cerrada. Corina logro sobrevivir aunque bastante herida y Perimetro sera encerrado en otro lugar.
Rogue y Monet tienen una charla donde la primera le pide a ella y Pietro que se hagan cargo de los X-Men de Lousiana por un tiempo mientras ella y Remy viajan en busca de quien pueda ayudarlos con la condición caníbal de Gambit.