Después de eliminar a los soldados que protegían esta instalación secreta de Alchemax, Carnage descubre que Meridius es el responsable de dirigir el lugar, aunque se soprende de que siga vivo después de que creyó acabar con él junto con su Jardín del Tiempo. Sin embargo, Meridius revela que lo único que ocurrió fue que terminó enviado por el flujo temporal hasta "el inicio del tiempo" donde esperó pacientemente su oportunidad para recuperar lo que había perdido...
Aunque Carnage quiere terminar con Meridius, esta vez no tiene oportunidad, ya que su enemigo se ha reforzado a lo largo de miles de años de paciente preparación, sin embargo, esta vez el creador del destruido Jardín de Tiempo solo quiere hablar con el psicótico simbionte...
En algún punto durante los viajes del Old Man Venom por el tiempo, Meridius se conectó con él, viendo en su mente los recuerdos de la guerra que devastó al mundo en el futuro, una guerra contra imparables híbridos tecno-simbiontes, y un arma utilizada en ese conflicto, un arma que podía herir incluso a Meridius, así que tuvo una idea.
Infectado con esa devastadora arma anti-simbiontes, Meridius logró sobrevivir y sintetizar lo que llegaría a conocerse como Químico-K, un nombre que a él no le gusta, ya que lo considera más como la "esencia de vida simbionte" una sustancia que podría ser increíblemente letal o podría crear vida, y él podría elegir cual extremo utilizar...
CLETUS KASADY PERMANECE EN SILENCIO.
ESO LE PREOCUPA AL SIMBIONTE.
Meridius lleva a Carnage a su nuevo Jardín, un lugar donde seres humanos vivos son apilados como adornos mientras de las fuentes brota la sustancia creada por él...
Meridius solo necesita una cosa de Carnage, él sabe que el simbionte tiene algo que podría matar incluso a Eddie Brock, así que necesita que le revele lo que es. Carnage no quiere cooperar con Meridius, no le interesa una alianza, pero su enemigo tampoco le estaba ofreciendo ser aliados...
Sumergido en una de las pozas donde fluye el químico-K, Carnage sufre un dolor como nunca antes ha sentido, toturado por Meridius quien apenas tolera su propio sufrimiento al sostenerlo dentro del líquido, sin más opciones, Carnage revela el arma que Meridius busca, el arma capaz de matar a Eddie Brock, All-Blood the Necro-Spear.
Con su enemigo derribado, Cletus le exige al simbionte que lo termine, que acabe con él de una vez por todas, pero Carnage arranca a All-Blood del pecho de Meridius, dejándola a su lado para que la use en su plan una vez que logre sanar y recordándole que le debe su vida...
De regreso en las calles, recuperándose de la pelea con Meridius, Carnage y Cletus continúan teniendo diferencias sobre sus metas, pues el simbionte aún busca más poder, mientras que su anfitrión está aferrado a objetivos más simples y no le ve sentido a una guerra cósmica...
"Veo las posibilidades, pero no veo nada de diversión. Es decir... si esclavizas a simbiontes y humanos por igual... ¿dónde está la #$%& diversión?
Este es un mundo aburrido en la superficie... pero, araña un poco y revelarás el mundo real, todo en rojo, crudo y sin sentido. Este es nuestro mundo, mi amor. Este sucio, depravado y glorioso mundo es nuestro jardín. Y no quiero que cambie".
Con una visión tan diferente de lo que quiere, Cletus decide separarse del simbionte, incluso aunque la criatura lo amenaza con que esa separación lo matará ya que es su creación, sin embargo, el hombre no sufre ninguna consecuencia y simplemente se aleja, dejando atrás a su antiguo compañero...
"Tú me necesitas más de lo que yo te necesito a tí, Carnage.
Búscame cuando hayas terminado de jugar a ser dios".