Cuando Supergirl regresa a 𝐌𝐢𝐝𝐯𝐚𝐥𝐞, el pequeño pueblo donde vivió al llegar por primera vez a la Tierra, descubre algo totalmente desconcertante: 𝐡𝐚𝐲 𝐨𝐭𝐫𝐚 𝐒𝐮𝐩𝐞𝐫𝐠𝐢𝐫𝐥 𝐯𝐢𝐯𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐥𝐥𝐢́. Pero esta “Supergirl”… no es ella, sino una impostora, una señorita que usa la identidad de Supergirl y proclamándose a sí misma protectora de Midvale.
Al intentar rescatar a una vieja amiga en peligro, Kara se sorprende al recibir una reacción negativa de los habitantes del lugar, acusándola de ser una impostora. Y justo entonces, aparece la “𝐒𝐮𝐩𝐞𝐫𝐠𝐢𝐫𝐥 𝐝𝐞 𝐌𝐢𝐝𝐯𝐚𝐥𝐞”: una joven desconocida, de complexión más baja, pechugona y redondeada, que incluso va acompañada de un pequeño conejo capaz de volar.
Cuando Kara intenta pedir explicaciones, la impostora la ataca con un arsenal de armas extrañas, derrotándola frente a toda la multitud… y acusándola públicamente de ser una farsante.
Desconcertada, Kara decide visitar a sus 𝐚𝐧𝐭𝐢𝐠𝐮𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞𝐬 𝐚𝐝𝐨𝐩𝐭𝐢𝐯𝐨𝐬, buscando respuestas. Pero el horror es aún mayor: ellos tampoco la reconocen. En su hogar vive otra chica llamada Linda Danvers, que resulta ser la misma impostora que la atacó antes.
De algún modo imposible de explicar, esa joven ha robado toda la vida de Supergirl, reemplazándola en la historia, en los recuerdos y hasta en el corazón de las personas que la amaban.
Cómic: Supergirl #1 (2025)
𝐋𝐀 𝐕𝐄𝐑𝐃𝐀𝐃𝐄𝐑𝐀 𝐈𝐃𝐄𝐍𝐓𝐈𝐃𝐀𝐃 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐅𝐀𝐋𝐒𝐀 𝐒𝐔𝐏𝐄𝐑𝐆𝐈𝐑𝐋
La misteriosa chica que suplantó a 𝐒𝐮𝐩𝐞𝐫𝐠𝐢𝐫𝐥 𝐞𝐧 𝐌𝐢𝐝𝐯𝐚𝐥𝐞 y robó por completo su vida finalmente ha revelado su verdadera identidad. Su nombre es 𝐋𝐞𝐬𝐥𝐚-𝐋𝐚𝐫, una habitante de Krypton proveniente de la 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐦𝐛𝐨𝐭𝐞𝐥𝐥𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐊𝐚𝐧𝐝𝐨𝐫 —sí, la misma que fue miniaturizada por Brainiac—.
En sus orígenes, 𝐋𝐞𝐬𝐥𝐚 𝐞𝐫𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐠𝐫𝐚𝐧 𝐚𝐝𝐦𝐢𝐫𝐚𝐝𝐨𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐒𝐮𝐩𝐞𝐫𝐠𝐢𝐫𝐥, incluso fue rescata por ella cuando iba a ser aplastada por una columna en Kandor. Sin embargo, Lesla, vivía atormentada por un profundo complejo de inferioridad. Se veía a sí misma como una kryptoniana común y corriente: sin belleza, sin talento, sin reconocimiento.
Sus padres, grandes científicos de Kandor, la ignoraban, mientras que Kara era el modelo perfecto de todo lo que ella deseaba ser: brillante, poderosa, admirada por todos. Con el tiempo, esa admiración se transformó en envidia, y la envidia en odio.
Usando tecnología de Kandor, 𝐋𝐞𝐬𝐥𝐚 𝐥𝐨𝐠𝐫ó 𝐞𝐬𝐜𝐚𝐩𝐚𝐫 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐦𝐛𝐨𝐭𝐞𝐥𝐥𝐚𝐝𝐚 y exponerse a la luz del sol amarillo en la Tierra, obteniendo así poderes idénticos a los de Supergirl. Entonces viajó a Midvale, donde manipuló las mentes de los habitantes y suplantó la identidad de Kara, disfrutando de la gloria, el amor y la adoración que siempre había anhelado.
Lesla era una joven obsesionada con la fama y la validación, capaz de poner en peligro a otros solo para escuchar los vítores del público. Incluso liberó al monstruoso Titano sobre la ciudad para poder “salvarla” y ser aclamada como una heroína. Pero su arrogancia casi provoca una catástrofe, de no ser porque Kara intervino a tiempo.
Aun así, en el fondo, Lesla desarrolló un cariño genuino por la familia Danvers, los padres adoptivos de Kara, que le ofreció el afecto que nunca tuvo. Tanto, que incluso después de ser desenmascarada, reparó la casa de los Danvers, intentando enmendar parte de su daño.
Sin embargo, su orgullo y resentimiento fueron más fuertes que su redención. Convencida de que Kara le robó la oportunidad de tener una familia y un destino, 𝐋𝐞𝐬𝐥𝐚-𝐋𝐚𝐫 𝐣𝐮𝐫𝐨́ 𝐯𝐞𝐧𝐠𝐚𝐧𝐳𝐚, abrazando la oscuridad y convirtiéndose oficialmente en una villana.
Cómic: Supergirl #2 (2025)